La fiebre del Nilo occidental ha causado la quinta muerte registrada en Andalucía durante 2026, tras el fallecimiento de un hombre de 75 años de Aznalcázar que permanecía ingresado desde finales de agosto. La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha confirmado además una nueva área en alerta en Santa Ana la Real, en Huelva, después de detectarse un caso de meningitis vírica asociado al virus.
Quinta muerte por fiebre del Nilo occidental en Andalucía
Andalucía ha registrado la quinta muerte por fiebre del Nilo occidental en lo que va de 2026. El fallecido era un hombre de 75 años, residente en Aznalcázar, en la provincia de Sevilla, que presentaba patologías previas y permanecía ingresado desde el pasado 26 de agosto en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe.
El paciente había sido diagnosticado de un cuadro neuroinvasivo de fiebre del Nilo occidental, una de las formas graves que puede presentar esta infección vírica en determinados casos. El fallecimiento se produjo el jueves 8 de octubre y fue confirmado oficialmente el viernes 9 por la Administración sanitaria andaluza.
Con este nuevo caso mortal, la enfermedad vuelve a situarse en el centro de la vigilancia epidemiológica en Andalucía, especialmente en los municipios donde existe circulación del virus o se han activado medidas específicas de prevención. La provincia de Sevilla continúa siendo uno de los territorios donde la vigilancia sanitaria mantiene una atención especial durante los periodos de mayor actividad de los mosquitos transmisores.
La fiebre del Nilo occidental no afecta por igual a todos los pacientes. Muchas infecciones cursan sin síntomas o con manifestaciones leves, pero en determinados grupos de riesgo pueden aparecer complicaciones neurológicas graves. Entre ellas se incluyen cuadros como meningitis o encefalitis, que requieren seguimiento hospitalario y pueden tener una evolución desfavorable en personas vulnerables o con enfermedades previas.
Santa Ana la Real, nueva área en alerta sanitaria
La Secretaría General de Salud Pública y Promoción de la Salud ha declarado área en alerta al municipio onubense de Santa Ana la Real tras confirmarse un caso de meningitis vírica provocado por el virus del Nilo occidental.
La situación de alerta permanecerá vigente hasta el 31 de octubre. La declaración ha sido comunicada al Ayuntamiento de Santa Ana la Real y a la Diputación de Huelva, con el objetivo de que se apliquen las actuaciones previstas en el plan de acción correspondiente.
La declaración de un área en alerta no significa por sí sola que exista una concentración elevada de casos humanos en el municipio. Supone la activación de medidas preventivas y de control adaptadas al nivel de riesgo, con especial atención a la vigilancia entomológica, la reducción de focos de cría de mosquitos y la coordinación entre administraciones.
Estas medidas buscan reducir la exposición de la población a los mosquitos del género Culex, principales transmisores del virus en el ciclo que se establece entre aves y mosquitos. Las personas pueden infectarse cuando reciben la picadura de un mosquito infectado, aunque la enfermedad no se transmite por el contacto cotidiano entre personas.
Vigilancia y prevención frente al virus
La vigilancia de la fiebre del Nilo occidental combina el seguimiento de casos humanos, el análisis de mosquitos y la evaluación de los niveles de riesgo en los municipios. La Consejería mantiene un sistema de control en el que se integran trampas propias y datos procedentes de otras administraciones y entidades colaboradoras, con el fin de orientar la toma de decisiones sanitarias.
En la actualización oficial del 9 de octubre, Andalucía contabilizaba 127 municipios en nivel de riesgo alto, distribuidos por todas las provincias: 6 en Almería, 18 en Cádiz, 14 en Córdoba, 5 en Granada, 15 en Huelva, 9 en Jaén, 11 en Málaga y 49 en Sevilla. Esta clasificación permite graduar las actuaciones de prevención y control según la situación detectada en cada territorio.
Las recomendaciones de prevención se centran en evitar las picaduras y reducir los espacios donde puedan reproducirse los mosquitos. La eliminación de puntos de agua estancada resulta una medida esencial en patios, jardines, macetas, cubos, piscinas sin mantenimiento, fuentes ornamentales o recipientes al aire libre.
También se aconseja utilizar mosquiteras, mantener puertas y ventanas protegidas cuando sea posible, emplear repelentes autorizados siguiendo sus indicaciones y usar ropa que cubra la piel en las horas de mayor actividad de los mosquitos. Estas medidas son especialmente importantes para personas mayores, pacientes con patologías previas o colectivos más vulnerables a complicaciones.
La nueva muerte registrada en Aznalcázar y la declaración de alerta en Santa Ana la Real refuerzan la necesidad de mantener la vigilancia durante la temporada de circulación del virus. Las actuaciones oficiales se dirigen tanto al control del vector como a la información a la población, sin alterar el enfoque sanitario de prevención, detección y respuesta coordinada entre administraciones.



