El club de negocios Tom Collins ha reunido a más de un centenar de empresarios y profesionales en Sevilla durante su gala anual, celebrada el jueves 29 de octubre en La Casa Inquieta. El encuentro combinó el reconocimiento a la trayectoria emprendedora de Juan Carlos Ramos Picchi, cofundador de Pepe Pinreles, con una iniciativa solidaria que permitió entregar 2.000 euros a la Fundación Retos Azules para apoyar a familias con menores afectados por enfermedades raras.
La gala anual del club de negocios Tom Collins reunió este jueves en Sevilla a más de un centenar de empresarios y profesionales de distintos sectores en una jornada dedicada al emprendimiento, las relaciones empresariales y la solidaridad. El encuentro, celebrado en La Casa Inquieta, tuvo como principales protagonistas a la Fundación Retos Azules, beneficiaria de una donación de 2.000 euros, y a Juan Carlos Ramos Picchi, distinguido con el premio Tomcolliense del Año.
La velada estuvo conducida por Carlos Labeira, socio del club y maestro de ceremonias, y comenzó con un homenaje a las víctimas mortales y a las personas afectadas por el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo).
Posteriormente intervinieron los socios Cristobal Mnacheño y Roberto Fernández. El primero repasó los orígenes del club, las circunstancias de su creación y la historia de su nombre. Fernández centró su intervención en las dificultades que afrontan quienes deciden emprender y en la capacidad del empresariado para contribuir al bienestar social mediante iniciativas solidarias.
Tom Collins entrega 2.000 euros a la Fundación Retos Azules
Uno de los momentos principales de la gala fue la entrega de un cheque de 2.000 euros a la Fundación Retos Azules, una aportación destinada a respaldar el proyecto Familia Azul.
El presidente de Tom Collins, Tristán Tristán, entregó la donación a Gonzalo Alba Beteré, vicepresidente de la fundación, quien presentó a los asistentes los proyectos de la entidad y explicó los objetivos de su quinto gran reto solidario.
Familia Azul es una iniciativa desarrollada junto a la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) que pretende mejorar la calidad de vida de 100 familias con niños y adolescentes afectados por enfermedades raras o que todavía no disponen de un diagnóstico.
El proyecto contempla proporcionar productos de apoyo adaptados a las necesidades de cada menor, con soluciones orientadas a facilitar la comunicación, la movilidad, el descanso y la autonomía personal.
Durante su intervención, Alba Beteré explicó las dificultades que afrontan estas familias, entre ellas la incertidumbre médica, el desgaste emocional y los costes económicos asociados a la atención de sus hijos.
También incidió en la necesidad de dar visibilidad a estas situaciones y fomentar la implicación de la sociedad y del tejido empresarial en proyectos que permitan ofrecer ayudas concretas.
Bajo el lema «No podemos curarles, pero sí cuidarles», la iniciativa busca traducir las aportaciones solidarias en recursos que contribuyan directamente al bienestar de los menores y sus familias.

Juan Carlos Ramos Picchi comparte la historia de Pepe Pinreles
La vertiente empresarial de la gala estuvo protagonizada por Juan Carlos Ramos Picchi, socio fundador de Pepe Pinreles, quien relató cómo una iniciativa que comenzó con una inversión de poco más de 600 euros terminó dando lugar a diferentes marcas y proyectos comerciales.
Durante su intervención recordó los inicios de la empresa junto a Javier Ayala, con quien decidió comercializar unos calcetines inspirados en el puente de Triana para la campaña navideña de 2017.
Sin embargo, el primer pedido llegó el 8 de enero de 2018, cuando las fiestas de Navidad habían concluido. A pesar de este contratiempo inicial, ambos socios continuaron desarrollando la idea.
La marca amplió progresivamente sus diseños incorporando referencias a la Semana Santa, el Carnaval de Cádiz, la Feria de Sevilla y distintos equipos de fútbol, vinculando sus productos a elementos reconocibles de la cultura popular.
Ramos Picchi explicó también la estrategia de comunicación de Pepe Pinreles, basada en la capacidad para transformar acontecimientos de actualidad en propuestas comerciales en un breve espacio de tiempo.
Entre los ejemplos que compartió figuraron diseños relacionados con el oso polar de la Cabalgata de Reyes de Cádiz, la canción que Shakira dedicó a su expareja y una imagen de los reyes Felipe VI y Letizia sentados sobre un cajón flamenco durante una visita a Cádiz.
El empresario detalló cómo determinadas situaciones virales han permitido impulsar productos mediante sistemas de preventa, aprovechando la conversación generada antes incluso de su fabricación.
Esta estrategia ha contribuido a dar notoriedad a la marca sin depender exclusivamente de grandes inversiones publicitarias.
Durante su intervención también repasó la diversificación de sus proyectos empresariales, entre ellos las conocidas HollyCard y el reciente lanzamiento de Artabán, un juguete inspirado en la Semana Santa.
Este último proyecto recupera la vinculación con el sector del juguete que ya estuvo presente en sus primeras experiencias emprendedoras a través de la marca Caiclip.
El premio Tomcolliense del Año reconoce su trayectoria emprendedora
Como reconocimiento a su trayectoria profesional, su capacidad para desarrollar proyectos comerciales a partir de ideas creativas y su vinculación con las tradiciones andaluzas, Tom Collins distinguió a Juan Carlos Ramos Picchi con el premio Tomcolliense del Año.
El galardón puso el foco en una trayectoria empresarial caracterizada por la creatividad, la adaptación a nuevas oportunidades y el desarrollo de marcas vinculadas a la identidad cultural andaluza.
Tras recibir el reconocimiento, el empresario organizó una actividad participativa denominada «La lavadora de calcetines», con la que trasladó al encuentro una de las señas de identidad de Pepe Pinreles.
La dinámica consistió en repartir entre los asistentes paquetes con calcetines desparejados. Cada participante debía localizar a la persona que tuviera el calcetín correspondiente para completar su pareja.
Esta propuesta dio paso a una sesión de networking en la que los empresarios pudieron iniciar conversaciones y establecer contactos a través de una actividad diferente a los formatos habituales.
Una gala que combina emprendimiento y compromiso social
Tras las intervenciones y la entrega del reconocimiento, la gala continuó con un cóctel que permitió a los asistentes compartir experiencias, establecer nuevas relaciones profesionales y explorar posibles colaboraciones empresariales.
La música en directo acompañó la parte final de un encuentro en el que las relaciones personales y el intercambio de experiencias ocuparon un lugar central.
La edición de este año reunió así dos de las principales líneas de actividad del club: la creación de espacios de encuentro entre empresarios de distintos sectores y la participación en iniciativas sociales.
La aportación económica a la Fundación Retos Azules y el reconocimiento a Juan Carlos Ramos Picchi marcaron una gala en la que el emprendimiento sevillano compartió protagonismo con la atención a familias afectadas por enfermedades raras.



