Voy a La Noria vuelve a activarse en la provincia de Málaga como programa de la Diputación dirigido a jóvenes rurales de entre 12 y 15 años, con una propuesta que combina talleres tecnológicos, educativos y artísticos para acercar oportunidades de innovación social a municipios de menor población.
oy a La Noria refuerza la innovación social entre jóvenes rurales
La Diputación de Málaga ha puesto en marcha una nueva edición del programa ‘Voy a La Noria’, una iniciativa impulsada a través del centro de innovación social La Noria y orientada a la juventud de municipios rurales de la provincia. El programa está dirigido a participantes de entre 12 y 15 años y plantea una experiencia formativa basada en la tecnología, la creatividad, la educación no formal y las disciplinas artísticas.
La propuesta se dirige a jóvenes de municipios menores de 20.000 habitantes, con el objetivo de acercar recursos y oportunidades a la juventud que vive en entornos rurales. En esta edición, la iniciativa prevé la participación de alrededor de 150 jóvenes procedentes de nueve municipios malagueños, dentro de una programación que combina aprendizaje, convivencia, ocio y trabajo en equipo.
El programa se desarrollará entre los meses de junio y octubre con jóvenes de Montejaque, Yunquera, Almargen, Casabermeja, Villanueva de Algaidas, El Burgo, Bobadilla Estación, Algatocín y Algarrobo. La participación cuenta con la colaboración de los ayuntamientos implicados y con el respaldo de la Diputación de Málaga para garantizar la gratuidad del alojamiento y la manutención de los participantes.
La vicepresidenta y diputada de Innovación Social, Antonia Ledesma, ha señalado que esta edición supone “un paso más en la evolución del programa”, al abordar de forma integral no solo la formación, sino también la capacidad de los jóvenes para transformar sus ideas en proyectos y soluciones que contribuyan a proteger y mejorar su entorno rural.
Talleres tecnológicos, educativos y artísticos
La nueva edición de ‘Voy a La Noria’ incorpora una metodología práctica y gamificada en la que los participantes asumen un papel activo en su propio aprendizaje. Uno de los puntos de partida será una yincana de retos sociales que acerca a los jóvenes a la resolución tecnológica de problemas mediante robótica creativa, diseño 3D y gamificación.
Estas actividades buscan que los participantes exploren el uso de la tecnología como herramienta para imaginar soluciones vinculadas a necesidades concretas de sus municipios. La propuesta no se limita al aprendizaje técnico, sino que introduce dinámicas orientadas a fomentar la creatividad, el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo.
El programa también incluye un taller de educación emprendedora y creatividad a través de la arquitectura. Esta actividad invita a los jóvenes a reflexionar sobre los espacios públicos, la convivencia y las posibilidades de transformación de sus comunidades. La arquitectura se utiliza así como un recurso educativo para pensar el territorio desde la participación, la observación y la imaginación de soluciones útiles para el entorno cercano.
A estos contenidos se suma la producción audiovisual, orientada a que los participantes puedan trasladar su propia mirada sobre el territorio. Esta línea de trabajo está vinculada al impulso del orgullo de pertenencia y al reconocimiento de las oportunidades existentes en sus propios municipios.
Creatividad y pensamiento crítico en el medio rural
La programación incorpora distintas disciplinas artísticas y educativas para trabajar el empoderamiento juvenil desde metodologías de educación no formal. Entre las actividades previstas figuran talleres vinculados a los videojuegos como herramienta para abordar cuestiones relacionadas con el cambio climático, así como propuestas de expresión corporal y gamificación.
El cierre del programa llegará con un taller de danza contemporánea y pensamiento crítico, en el que la expresión, la creatividad y la colaboración servirán para trabajar nuevas formas de convivencia y relación con el entorno. La combinación de tecnología, emprendimiento, arte y educación articula una experiencia que va más allá de la formación puntual y que busca que los jóvenes identifiquen posibilidades de desarrollo en sus propios municipios.
La iniciativa responde a la línea de trabajo de La Noria como espacio de innovación social de la Diputación de Málaga, con actuaciones orientadas a generar oportunidades en el territorio y a reforzar el talento joven en los pequeños municipios. En el caso de ‘Voy a La Noria’, el enfoque se centra en acercar herramientas prácticas a adolescentes de zonas rurales y en favorecer que puedan reconocer su capacidad para participar en la mejora de su entorno.
Con esta nueva edición, la Diputación mantiene una propuesta que combina formación, creatividad, tecnología y ocio, con el objetivo de ofrecer a los jóvenes rurales una experiencia de aprendizaje vinculada a su realidad más cercana. El programa conserva como eje principal la innovación social aplicada al territorio, desde una perspectiva que une participación juvenil, desarrollo de capacidades y arraigo local.



