El 21 de abril de 2005 quedó marcado como una fecha clave en la historia social de España.
Ese día, el Congreso de los Diputados aprobó la ley que abría la puerta al matrimonio entre personas del mismo sexo, una medida impulsada por el Gobierno socialista presidido por José Luis Rodríguez Zapatero.
La iniciativa, supuso un avance significativo en materia de derechos civiles y situó a España entre los países pioneros en reconocer el matrimonio igualitario. Sin embargo, la norma no estuvo exenta de controversia política.
En el año 2004, el PSOE, dirigido por Zapatero, se presentó a las elecciones generales con un programa que incluía el compromiso de «posibilitar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Tras el triunfo socialista en las elecciones y la formación del gobierno, y después de mucho debate, el 30 de junio de 2005 se aprobó la ley que modificaba el código civil y permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo.
La ley fue publicada el 2 de julio de 2005, y el matrimonio entre personas del mismo sexo fue oficialmente legal en España el 3 de julio de 2005, siendo el tercer país en el mundo en legalizarlo.
A pesar del informe negativo del Consejo de Estado, el Gobierno presentó el proyecto de ley ante el Congreso de los Diputados el día 1 de octubre de 2004. Todos los grupos parlamentarios, excepto el del Partido Popular y los diputados de Unió Democràtica de Catalunya, se mostraron favorables a esta reforma. El 21 de abril de 2005, el Congreso de los Diputados aprobó el proyecto de ley, con 183 votos a favor, 136 en contra y tres abstenciones

A pesar de la oposición, la norma salió adelante y entró en vigor meses después, consolidándose como uno de los hitos legislativos más relevantes en la ampliación de derechos en España. Más de dos décadas después, aquella decisión continúa siendo objeto de recuerdo y debate en el panorama político y social del país.



