Miles de personas se movilizan tras el rechazo de los decretos de vivienda. Los convocantes exigen alquileres más bajos y contratos estables, mientras preparan nuevos pasos de protesta.
Las manifestaciones por el derecho a la vivienda han vuelto a recorrer este sábado, 3 de octubre, distintas ciudades españolas, un día después de que el Congreso rechazara los dos decretos impulsados por el Gobierno. La jornada ha situado entre sus principales reivindicaciones la convocatoria de una huelga general para exigir respuestas a la crisis habitacional.
Madrid ha reunido la movilización más numerosa: 70.000 participantes según la Delegación del Gobierno y 500.000 según el Sindicato de Inquilinas. Cuatro columnas procedentes de distintos puntos de la capital han confluido en Cibeles, donde las demandas de vivienda asequible han compartido protagonismo con las llamadas a mantener la presión en las calles.
Entre las propuestas defendidas por los convocantes figuran reducir a la mitad los alquileres, establecer contratos indefinidos y expropiar viviendas a fondos de inversión. Son reivindicaciones del movimiento, cuya intención es ampliar la movilización más allá de las manifestaciones y las acampadas.
La huelga general aún no tiene fecha
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu, ha explicado que se están buscando acuerdos con las organizaciones sindicales para preparar una huelga general. Por el momento, no existe una fecha concreta. CCOO y UGT han respaldado las movilizaciones de este fin de semana, un apoyo que no equivale a una convocatoria formal de paro general.
La protesta también ha tenido presencia en ciudades como Sevilla, Cádiz, Bilbao, Santander y Las Palmas de Gran Canaria. En Cataluña, el temporal ha obligado a suspender la manifestación prevista en L’Hospitalet de Llobregat, mientras que Girona ha mantenido su concentración.
En Canarias, las marchas han reclamado medidas como la declaración de zonas tensionadas, el control de los alquileres y el aumento de la vivienda pública. Las movilizaciones han alcanzado Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria, Arrecife y Puerto del Rosario.
El siguiente paso anunciado por el movimiento pasa por convertir esta jornada de protesta en una movilización sostenida y coordinar apoyos para una huelga general cuyo calendario sigue pendiente.



