Familias y comunidad educativa protestan ante la posible eliminación de unidades en los colegios Buenavista y Fernando Villalón.
El conflicto en torno a la educación pública vuelve a situarse en el centro del debate político en Sevilla. El Grupo Municipal Socialista ha denunciado lo que considera un nuevo ataque del Gobierno andaluz del Partido Popular tras conocerse la intención de suprimir líneas educativas en dos centros del barrio de San Jerónimo: el CEPR Buenavista y el CEI Fernando Villalón.
La protesta se ha materializado en una concentración a las puertas del CEI Fernando Villalón, donde familias, docentes y representantes políticos han reclamado a la Junta de Andalucía que dé marcha atrás en una medida que, según denuncian, afectará directamente a la continuidad educativa del alumnado y a la estabilidad del sistema público en la zona.
Movilización en defensa de la escuela pública

En el acto han participado los concejales socialistas David Guevara y Myriam Díaz, junto a la secretaria de Educación del PSOE provincial de Sevilla, Eva Contreras, quienes han mostrado su apoyo a la comunidad educativa.
Desde el PSOE aseguran que la supresión de estas líneas obligaría a parte del alumnado a abandonar su centro de referencia, el CEPR Buenavista, para desplazarse a otros colegios más alejados de su entorno habitual.
Una situación que, según las familias, rompe el modelo de cercanía y afecta especialmente a los menores con necesidades educativas específicas.
Críticas a la Junta y al Ayuntamiento

El concejal David Guevara ha sido especialmente crítico con la gestión del Gobierno andaluz, al que acusa de aplicar una política de recortes en barrios obreros.
“En San Jerónimo estamos sufriendo una discriminación constante por parte del Partido Popular, tanto del Gobierno de Moreno Bonilla como del alcalde José Luis Sanz”, ha señalado durante la protesta.
Guevara ha denunciado que estas decisiones limitan la libertad de elección de las familias y deterioran la calidad del sistema educativo público, al tiempo que dificultan la atención a alumnos con necesidades especiales.
Además, ha reprochado al alcalde de Sevilla su falta de implicación en el conflicto, acusándolo de “ponerse de perfil” en lugar de defender los intereses de la ciudad.
Impacto en las familias y el barrio
La posible eliminación de líneas educativas no solo afecta a la organización de los centros, sino que tiene consecuencias directas en la vida cotidiana de las familias.
Entre las principales preocupaciones destacan:
- la pérdida de plazas en centros cercanos
- el traslado forzoso a otros barrios
- el aumento de ratios en aulas existentes
- la dificultad para atender a alumnado con necesidades específicas
Para muchas familias, el colegio no es solo un espacio educativo, sino también un elemento clave de cohesión social en el barrio.
Un debate recurrente en Andalucía
La polémica se enmarca en un contexto más amplio de críticas a la política educativa de la Junta de Andalucía, especialmente en lo que respecta a la reducción de unidades en la escuela pública mientras se mantienen o amplían conciertos educativos en la red privada.
Desde sectores de la izquierda se denuncia que esta estrategia supone un debilitamiento progresivo del sistema público, especialmente en zonas con menor renta.
En este sentido, el caso de San Jerónimo se presenta como un ejemplo más de un conflicto que se repite en distintos puntos de Andalucía.
Exigencia de rectificación inmediata
El PSOE ha reclamado a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional que rectifique de forma inmediata y garantice el mantenimiento de todas las líneas educativas en ambos centros para el próximo curso.
Asimismo, ha exigido al alcalde José Luis Sanz que abandone su silencio y actúe como interlocutor ante la Junta en defensa de las familias sevillanas.
La educación, en el centro del pulso político
La situación en San Jerónimo vuelve a evidenciar que la educación pública se ha convertido en uno de los principales frentes de confrontación política en Andalucía.
Mientras el Gobierno autonómico defiende sus decisiones en base a criterios demográficos y de planificación, la oposición y la comunidad educativa alertan de un posible retroceso en la calidad y accesibilidad del sistema.
El desenlace de este conflicto marcará no solo el futuro inmediato de estos centros, sino también el rumbo del debate educativo en la ciudad de Sevilla.



