El PP vence con 53 escaños y se queda a dos de la mayoría absoluta en una noche electoral que confirma el cambio de ciclo político en Andalucía. Adelante Andalucía irrumpe con fuerza y Vox celebra volver a ser decisivo.
Andalucía entra en una nueva etapa política tras unas elecciones autonómicas que han dejado un escenario mucho más abierto y complejo de lo que pronosticaba buena parte de la campaña. Juanma Moreno Bonilla volverá a ganar las elecciones andaluzas, pero lo hará sin mayoría absoluta, perdiendo cinco escaños respecto a 2022 y quedándose en 53 diputados, dos por debajo del umbral necesario para gobernar en solitario.
La noche electoral del 17M deja así una conclusión clara: el dominio incontestable del PP en Andalucía empieza a mostrar grietas.
Moreno gana… pero el relato cambia
Durante semanas, el objetivo político y mediático giró alrededor de una pregunta: ¿mantendría Moreno Bonilla la mayoría absoluta?
La respuesta final ha sido no.
El PP continúa siendo la fuerza más votada y mantiene una posición dominante en Andalucía, pero pierde margen político y vuelve a depender de terceros actores para garantizar estabilidad parlamentaria.
El propio Moreno intentó rebajar el impacto de la pérdida de escaños calificando el resultado como “sobresaliente”, aunque el retroceso respecto a 2022 cambia completamente el escenario político de la comunidad.


Vox vuelve a convertirse en actor decisivo
Uno de los grandes beneficiados de la noche es Vox.
La formación liderada en Andalucía por Manuel Gavira sube hasta los 15 escaños y celebra especialmente haber devuelto al PP a una situación de dependencia parlamentaria.
La reacción del partido ultra fue inmediata:
“Prioridad nacional”, coreaban dirigentes y militantes tras conocerse los resultados.
Aunque Vox no logra el gran salto que aspiraba a conseguir, sí recupera capacidad de presión sobre el futuro Gobierno andaluz.
El PSOE evita el desplome, pero firma otro mínimo histórico
En el bloque progresista, el PSOE resiste parcialmente, aunque vuelve a empeorar su peor resultado histórico en Andalucía.
La candidatura encabezada por María Jesús Montero obtiene 28 diputados, dos menos que en la anterior legislatura.
Pese al retroceso, el partido logra mantener la segunda posición y evita un escenario todavía más duro gracias a la movilización final del electorado progresista y al efecto arrastre de Pedro Sánchez.
Adelante Andalucía protagoniza la gran sorpresa
Pero el gran movimiento político de la noche se produce dentro de la izquierda alternativa.
Adelante Andalucía pasa de 2 a 8 escaños y se convierte en una de las grandes sorpresas de las elecciones.
La formación andalucista consigue un crecimiento muy superior al esperado y altera por completo el equilibrio interno del bloque progresista.
Su candidato, José Ignacio García, celebró el resultado afirmando que “se han puesto las bases para echar a las derechas de Andalucía”.
Por Andalucía aguanta, pero queda eclipsada
Por Andalucía consigue mantener representación con 5 diputados, aunque el resultado queda claramente eclipsado por el crecimiento de Adelante Andalucía.
Antonio Maíllo reconoció tras el escrutinio que esperaban un resultado mejor, en una noche donde el protagonismo dentro del espacio alternativo pasó claramente hacia el andalucismo político.
La participación sube con fuerza
Otro de los datos destacados de la jornada fue el aumento de la participación.
La movilización alcanzó el 64,83%, más de ocho puntos por encima de las elecciones de 2022.
Todas las provincias andaluzas registraron incrementos, especialmente Almería y Granada, confirmando que el 17M había adquirido una dimensión política mucho mayor que una simple elección autonómica.
Andalucía entra en una fase más inestable
El resultado del 17M confirma un cambio de tendencia que ya se intuía durante la campaña.
Andalucía sigue siendo mayoritariamente conservadora, pero el PP pierde capacidad de control absoluto y la gobernabilidad vuelve a depender de pactos, tensiones internas y negociaciones parlamentarias.
La situación que se abre es políticamente endemoniada:
- el PP gana, pero pierde autonomía,
- Vox recupera capacidad de presión,
- el PSOE resiste sin remontar,
- y Adelante Andalucía emerge como nuevo actor relevante.
El fin de las mayorías cómodas
Más allá de los números concretos, las elecciones dejan una conclusión de fondo:
Andalucía entra en una nueva fase política.
Las mayorías automáticas desaparecen y dejan paso a un escenario mucho más fragmentado, competitivo e imprevisible.
Y eso convierte al 17M en algo más que unas elecciones autonómicas:
un punto de inflexión en la política andaluza y, posiblemente, también en la española.



