Los socialistas aseguran que el dispositivo estival del Servicio Andaluz de Salud vuelve a reducir recursos asistenciales en la provincia mientras aumenta la demanda en comarcas como Cazorla y Segura
El PSOE de Jaén ha cargado contra el Plan de Verano puesto en marcha por la Junta de Andalucía al considerar que, un año más, supone una reducción de la capacidad asistencial de la sanidad pública en la provincia. Los socialistas denuncian que el dispositivo diseñado por el Gobierno andaluz llega marcado por la falta de profesionales, el cierre de camas hospitalarias y la precariedad en las contrataciones, una situación que, a su juicio, compromete la calidad de la atención sanitaria durante los meses de mayor presión asistencial.
Las críticas fueron formuladas por el parlamentario andaluz Víctor Torres, quien mantuvo una reunión con representantes sindicales del ámbito sanitario para analizar la situación en los hospitales y centros de salud de la provincia.
«No hay profesionales suficientes»
Torres sostuvo que el principal problema del sistema sanitario andaluz continúa siendo la falta de personal.
Según explicó, «no hay profesionales suficientes, no se contratan, no se ofrecen condiciones laborales para que se queden y llevan tres años sin actualizar la bolsa de empleo», una circunstancia que, según denunció, dificulta la cobertura de vacaciones, bajas y permisos durante el verano.
El dirigente socialista considera que esta situación no responde únicamente a un problema puntual derivado del periodo estival, sino a un déficit estructural que, asegura, afecta desde hace años a la sanidad pública andaluza.
Denuncian el cierre de unas 120 camas
Entre las principales críticas planteadas por el PSOE figura el cierre previsto de alrededor de 120 camas hospitalarias en la provincia de Jaén durante julio y agosto, una medida que, según los socialistas, resulta difícil de justificar en una época en la que numerosos municipios experimentan un incremento notable de población.
Torres cuestionó que esta reducción de recursos se repita cada verano mientras continúan aumentando las listas de espera y la presión asistencial.
Además, recordó que existen zonas como las comarcas de la Sierra de Cazorla y la Sierra de Segura, donde la llegada de visitantes multiplica la demanda sanitaria durante los meses estivales sin que, según denuncia, exista un plan específico de refuerzo similar al que se aplica en algunos municipios costeros.
Contratos de corta duración y fuga de profesionales
Otro de los aspectos que centran las críticas del PSOE son las condiciones laborales ofertadas por el Servicio Andaluz de Salud.
Según Víctor Torres, mientras otras comunidades autónomas están ofreciendo contratos de seis meses para captar profesionales sanitarios, la Junta continúa recurriendo a contratos de uno, dos o tres meses e incluso de apenas quince días.
A juicio del parlamentario socialista, esta política favorece que muchos médicos y enfermeros opten por marcharse a otras comunidades donde encuentran mayor estabilidad laboral y mejores perspectivas profesionales.
La oposición vuelve a situar la sanidad en el centro del debate
La sanidad pública continúa siendo uno de los principales ejes de confrontación política en Andalucía.
El PSOE viene denunciando desde hace meses problemas relacionados con las listas de espera, la falta de especialistas, el cierre temporal de servicios, las dificultades para cubrir sustituciones y distintas incidencias en centros sanitarios de la provincia de Jaén. Entre ellas, recientemente reclamó soluciones para las averías en los sistemas de climatización de varios centros de salud y urgencias.
Las críticas coinciden además con otras denuncias realizadas en diferentes provincias andaluzas por organizaciones sindicales y grupos políticos, que alertan de reducciones temporales de camas hospitalarias y de actividad quirúrgica durante el verano.
La Junta defiende su planificación estival
Frente a estas acusaciones, la Consejería de Salud ha defendido en anteriores ocasiones que el Plan de Verano se adapta a la menor demanda asistencial programada propia de estas fechas y que las contrataciones previstas permiten garantizar la asistencia sanitaria durante el periodo vacacional.
Sin embargo, desde la oposición consideran que la planificación anunciada no está resolviendo los problemas estructurales del sistema sanitario público y reclaman un refuerzo estable de las plantillas para evitar que cada verano se reproduzcan las mismas dificultades.
Con este nuevo enfrentamiento político, la gestión de la sanidad pública vuelve a situarse en el centro del debate andaluz, en un contexto marcado por las listas de espera, la falta de personal sanitario y la demanda de una mayor inversión en el sistema público de salud.



