Francia confirmó su condición de candidata al título y derrotó por 2-0 a Marruecos en los cuartos de final del Mundial 2026, un resultado que clasifica a la selección de Didier Deschamps para las semifinales y pone fin a la brillante campaña del conjunto dirigido por Mohamed Ouahbi. En un partido de gran intensidad disputado en Boston, el vigente subcampeón del mundo hizo valer su calidad individual y su eficacia en las áreas para superar a una selección marroquí que volvió a competir con personalidad, pero que esta vez no encontró la forma de sorprender a una de las grandes potencias del torneo.
El encuentro comenzó con un ritmo muy alto y dos equipos decididos a asumir riesgos. Marruecos trató de mantener la presión adelantada que le había dado buenos resultados durante todo el campeonato, mientras Francia apostó por la movilidad de Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Bradley Barcola para generar superioridades en ataque.
La primera diferencia llegó antes del descanso. Tras una rápida combinación en la frontal del área, Kylian Mbappé encontró el espacio suficiente para definir con precisión y adelantar al conjunto francés, premiando un inicio en el que los europeos habían mostrado mayor contundencia en los metros finales. El tanto obligó a Marruecos a asumir un planteamiento todavía más ofensivo para buscar el empate.
Lejos de renunciar al partido, la selección norteafricana respondió con valentía. Achraf Hakimi y Brahim Díaz lideraron varias acciones peligrosas, mientras Azzedine Ounahi trató de imponer criterio en la circulación del balón. Sin embargo, el conjunto marroquí volvió a encontrarse con una defensa francesa muy sólida y con un rival capaz de gestionar los momentos de mayor presión.
En la segunda mitad, Ouahbi introdujo modificaciones para ganar presencia ofensiva y Marruecos disfrutó de algunos de sus mejores minutos. Francia, no obstante, supo resistir ese impulso inicial y golpeó de nuevo cuando el partido comenzaba a abrirse. Ousmane Dembélé aprovechó un rápido contraataque para marcar el segundo gol y dejar muy encaminada la clasificación francesa hacia las semifinales.
Pese al resultado, Marruecos no dejó de buscar el gol que le permitiera reabrir la eliminatoria. El equipo mantuvo la iniciativa durante el tramo final, pero volvió a carecer de la precisión necesaria en los últimos metros. Francia administró la ventaja con experiencia y controló el desenlace hasta el pitido final.
Con esta victoria, la selección de Didier Deschamps mantiene intacto su objetivo de conquistar un nuevo título mundial y da un paso más hacia la final. Para Marruecos, la derrota supone el final de una campaña muy meritoria en la que volvió a confirmar el crecimiento sostenido del fútbol marroquí. Después de superar la fase de grupos, eliminar a Países Bajos y Canadá y alcanzar nuevamente los cuartos de final, el conjunto africano se despide del torneo dejando una imagen de competitividad y consolidándose entre las selecciones más fiables del panorama internacional.



