El primer regidor elegido democráticamente tras la dictadura fallece a los 89 años dejando un legado ligado al andalucismo, el diálogo político y la transformación de la capital hispalense
Sevilla despide a una de las figuras más representativas de su historia democrática reciente. Luis Uruñuela Fernández, primer alcalde elegido democráticamente en la capital hispalense tras la dictadura franquista y uno de los principales referentes del andalucismo político, ha fallecido a los 89 años, poniendo fin a una trayectoria marcada por el compromiso institucional, la defensa de Andalucía y una profunda transformación urbanística de la ciudad.
Abogado de profesión y fundador del Partido Socialista de Andalucía (PSA), formación que posteriormente daría origen al Partido Andalucista (PA), Uruñuela gobernó Sevilla entre 1979 y 1983, en una etapa decisiva para la consolidación de los primeros ayuntamientos democráticos. Su llegada a la Alcaldía fue posible gracias a un acuerdo entre el PSA, el PSOE y el PCE, pese a que la fuerza más votada en aquellas elecciones municipales fue la UCD. Aquel pacto permitió que se convirtiera en el primer alcalde elegido democráticamente en Sevilla desde la Segunda República.
El alcalde de la transición municipal
La etapa de Luis Uruñuela coincidió con uno de los momentos más complejos para las administraciones locales españolas. Los nuevos ayuntamientos heredaban importantes déficits económicos, una legislación todavía en proceso de adaptación democrática y enormes carencias en infraestructuras y servicios públicos.
En ese contexto, el exalcalde defendió un modelo de ciudad orientado al crecimiento ordenado y a la modernización de Sevilla. Durante su mandato impulsó proyectos que resultarían determinantes para el desarrollo urbano de las décadas posteriores, especialmente la expansión hacia el este de la ciudad con el desarrollo del entonces denominado Polígono Aeropuerto, origen de la actual Sevilla Este, hoy uno de los barrios más poblados de la capital. También apostó por dar continuidad a los primeros trabajos del Metro de Sevilla, convencido de que la ciudad necesitaba un sistema de transporte metropolitano de futuro.
Su gestión también destacó por la protección del patrimonio histórico. Una de sus primeras decisiones fue paralizar numerosos derribos de edificios mientras se realizaban estudios técnicos que permitieran catalogar aquellos inmuebles con valor histórico y artístico, en una época en la que Sevilla aún sufría las consecuencias de décadas de escasa protección patrimonial.
Un referente del andalucismo
Más allá de la política municipal, Luis Uruñuela fue una figura esencial del andalucismo contemporáneo. Participó activamente en la creación del Partido Socialista de Andalucía y defendió durante toda su trayectoria una mayor capacidad de autogobierno para Andalucía desde posiciones dialogantes y alejadas de la confrontación política.
Su carrera institucional incluyó también un escaño en el Congreso de los Diputados durante la legislatura constituyente y su posterior etapa como parlamentario andaluz, contribuyendo a la construcción de las nuevas instituciones autonómicas surgidas tras la aprobación del Estatuto de Autonomía.
Quienes compartieron con él la vida política destacan su capacidad para alcanzar acuerdos en una etapa especialmente compleja, marcada por la necesidad de consolidar las instituciones democráticas tras el final de la dictadura.
Reconocimiento unánime
La noticia de su fallecimiento ha provocado numerosas muestras de reconocimiento desde todos los ámbitos políticos e institucionales.
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, destacó que Uruñuela fue un «impulsor clave del crecimiento» de la ciudad y recordó especialmente su papel en la apertura de nuevos barrios que marcarían el desarrollo urbano de Sevilla durante las décadas siguientes. Por su parte, diferentes representantes políticos de distintas formaciones coincidieron en subrayar su vocación de servicio público, su honestidad y su disposición permanente al diálogo por encima de las diferencias ideológicas.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, también trasladó sus condolencias, definiéndolo como un político respetado que contribuyó al progreso de Sevilla y de Andalucía desde el entendimiento y el compromiso con su tierra.
Dos días de luto oficial
Como muestra de reconocimiento a su trayectoria, el Ayuntamiento de Sevilla ha decretado dos días de luto oficial. Durante este periodo las banderas de los edificios municipales ondearán a media asta y se rendirá homenaje institucional a quien fue uno de los protagonistas de la construcción de la democracia municipal en la capital andaluza.
En 2009, Uruñuela ya había recibido la Medalla de Sevilla, un reconocimiento a su contribución como primer alcalde democrático de la ciudad y a una gestión que dejó una huella visible tanto en el urbanismo como en la configuración institucional de la capital.
Un legado que trasciende las siglas
La figura de Luis Uruñuela ocupa un lugar destacado en la historia política de Sevilla no solo por haber sido el primer alcalde democrático tras la dictadura, sino por representar una forma de entender la política basada en el acuerdo, el respeto institucional y la construcción de consensos en un momento decisivo para España.
Su nombre queda unido a una etapa en la que Sevilla comenzó a mirar hacia el futuro con proyectos de gran alcance y con una nueva forma de gobernar surgida de las urnas. Más allá de las diferencias ideológicas, su legado es reconocido como parte de la memoria democrática de la ciudad y de la historia del municipalismo andaluz.



