El presidente brasileño obtiene el 51,76 % de los votos en el segundo turno, frente al 48,24 % de su rival. La victoria contrasta con un Congreso de mayoría opositora y anticipa una legislatura marcada por las negociaciones.
Luiz Inácio Lula da Silva ha sido reelegido presidente de Brasil tras derrotar a Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), en la segunda vuelta del 25 de octubre. Con el 99,87 % de las urnas contabilizadas, Lula reunía 64.145.442 votos (51,76 %), frente a los 59.775.583 de su adversario (48,24 %): una ventaja de 4.369.859 votos. Los datos corresponden a una actualización parcial de la apuración.
La participación registrada alcanzaba los 128 millones de votos emitidos. Se contabilizaban 1.428.854 votos en blanco (1,12 %), 2.719.459 nulos (2,12 %) y 30.448.250 abstenciones (19,21 %).
La remontada adquiere una dimensión histórica al invertir el resultado de la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre. Entonces, Flávio obtuvo 56.104.503 votos (47,03 %), mientras Lula consiguió 53.879.538 (45,16 %). La segunda votación confirmó la capacidad del presidente para reunir apoyos suficientes frente a una candidatura que prolonga la influencia política del expresidente Jair Bolsonaro.
La campaña de Lula combinó la defensa de las políticas sociales con una comunicación digital más directa y movilizaciones de movimientos sociales y estudiantes. Entre sus compromisos para el nuevo mandato figuran mantener aumentos del salario mínimo por encima de la inflación, ampliar las ayudas educativas, reforzar la atención oncológica pública y crear un Ministerio de Seguridad Pública.
En uno de los mensajes que acompañaron la recta final de la campaña, Lula dejó una reflexión sobre la empatía y la transformación personal: «La buena persona que quieres que yo sea quizá seas tú. En lugar de quedarte parado, sé yo. Sé yo mañana, porque yo ya fui tú ayer». La frase resume una invitación a mirar más allá de las diferencias y a reconocer que las personas pueden cambiar con el tiempo y las circunstancias.
Sin embargo, la victoria presidencial no garantiza una mayoría legislativa. El PL contará con 121 diputados federales y 28 senadores, una fuerza que obligará al Gobierno a negociar con partidos de centro y centro-derecha para sacar adelante buena parte de su programa. La aprobación de reformas y la financiación de medidas como el transporte público gratuito durante los fines de semana dependerán de esos acuerdos.
Lula, nacido en Pernambuco en 1945 y antiguo dirigente sindical, regresó a la Presidencia en 2023 después de que el Supremo Tribunal Federal anulara las condenas que le impedían concurrir a las elecciones de 2022. Su cuarto mandato se extenderá de 2027 a 2030. La toma de posesión está prevista para el 5 de enero de 2027.
El resultado confirma la continuidad de Lula en el Ejecutivo, pero deja abierto el principal desafío de la próxima legislatura: transformar la victoria electoral en políticas concretas en un país polarizado y con un Congreso fortalecido por la oposición.



