Las altas temperaturas mantienen activos los avisos en Córdoba, Huelva, Jaén y Sevilla, mientras Almería, Granada y Jaén permanecen pendientes de tormentas que pueden ir acompañadas de granizo y rachas fuertes de viento.
Andalucía vuelve a afrontar una semana marcada por el calor extremo. Las temperaturas máximas pueden rozar o alcanzar los 40 grados en varios puntos del interior, especialmente en zonas del valle del Guadalquivir, mientras la mitad oriental permanece pendiente de la evolución de tormentas que podrían ser localmente fuertes en áreas de sierra.
La situación meteorológica combina dos escenarios muy diferentes dentro de la misma comunidad. Por un lado, el calor intenso afectará a provincias como Córdoba, Sevilla, Huelva y Jaén, donde las máximas pueden situarse en valores muy elevados durante las horas centrales del día. Por otro, las sierras orientales de Almería, Granada y Jaén pueden registrar chubascos y tormentas acompañadas de granizo y rachas de viento.
El episodio llega en plena entrada del verano y obliga a extremar las precauciones, especialmente entre personas mayores, menores, trabajadores al aire libre y población con enfermedades crónicas. Las temperaturas elevadas no solo afectan al confort, sino que pueden tener consecuencias directas para la salud cuando se mantienen durante varias jornadas.
Las horas centrales, el periodo de mayor riesgo
El tramo más delicado del día se concentra entre el mediodía y las primeras horas de la tarde. En ese periodo, la exposición directa al sol y la acumulación de calor en calles, viviendas y centros de trabajo aumentan el riesgo de golpes de calor, mareos, deshidratación y agotamiento.
Las recomendaciones básicas pasan por evitar la actividad física intensa en las horas centrales, beber agua con frecuencia, permanecer en lugares frescos y prestar atención a personas vulnerables. También es importante revisar el estado de mayores que viven solos, especialmente en municipios donde las noches tropicales dificultan el descanso.
El calor extremo afecta de forma desigual. Las zonas urbanas suelen acumular más temperatura por el efecto isla de calor, mientras que en el campo y la construcción el riesgo se multiplica por la exposición directa y la intensidad de ciertas tareas. La prevención laboral vuelve a ser clave en una comunidad donde muchas actividades económicas se desarrollan al aire libre.
Tormentas en la mitad oriental
La otra cara de la previsión estará en las sierras orientales. La presencia de nubosidad de evolución puede favorecer la aparición de tormentas localmente intensas, con posibilidad de granizo y viento fuerte. Este tipo de fenómenos puede aparecer de forma rápida y localizada, por lo que conviene extremar la prudencia en carreteras secundarias, zonas de montaña, áreas recreativas y espacios naturales.
Las tormentas de verano pueden provocar acumulaciones de agua en poco tiempo, desprendimientos puntuales, caída de ramas o dificultades en la conducción. En caso de tormenta, lo recomendable es evitar cauces, barrancos, zonas inundables y refugiarse lejos de árboles aislados o estructuras inestables.
Una semana exigente para la salud y los servicios públicos
El calor sostenido también incrementa la presión sobre servicios sanitarios, emergencias, residencias, transporte público y mantenimiento urbano. Las altas temperaturas repercuten en el uso de climatización, en el consumo energético y en la planificación de eventos al aire libre.
Ayuntamientos y administraciones locales suelen activar medidas de vigilancia en piscinas, parques, centros de mayores y dispositivos de atención social. La prevención resulta fundamental para evitar incidencias, especialmente cuando los termómetros se mantienen altos durante varios días consecutivos.
El verano andaluz exige adaptación
La previsión vuelve a demostrar que Andalucía afronta veranos cada vez más exigentes. No se trata solo de días puntuales de calor, sino de episodios que obligan a adaptar horarios, hábitos, trabajos y actividades públicas. La sombra, la hidratación, la planificación y la información meteorológica actualizada se convierten en herramientas básicas para reducir riesgos.
La semana arranca, por tanto, con un mensaje claro: Andalucía debe prepararse para jornadas de calor intenso, sin perder de vista la posible aparición de tormentas en el este. Dos fenómenos distintos que, juntos, dibujan un inicio de semana plenamente veraniego y con necesidad de precaución.



