Una persona que quiera alquilar una vivienda para ella sola necesitaría ingresar desde unos 1.570 euros netos al mes en Jaén hasta más de 2.330 en Málaga para que únicamente el alquiler no supere el 30 % de sus ingresos. Sevilla y Cádiz también superan ya la barrera de los 2.000 euros.
Vivir solo en Andalucía puede significar afrontar una diferencia de más de 700 euros mensuales dependiendo de la ciudad elegida. No en el alquiler, sino en los ingresos que habría que tener para poder pagarlo sin que la vivienda absorba una parte excesiva del sueldo.
Los últimos datos oficiales disponibles permiten aproximarse a esa pregunta. ¿Cuánto tendría que ganar un joven para alquilar una vivienda solo en Sevilla, Málaga, Cádiz, Córdoba, Granada, Jaén, Huelva o Almería?
La respuesta oscila, con una estimación prudente, entre unos 1.571 euros netos mensuales en Jaén y 2.335 euros en Málaga. En Sevilla serían necesarios alrededor de 2.211 euros y en Cádiz, unos 2.132.
Y hay un matiz importante: estos cálculos tienen en cuenta únicamente el alquiler. Luz, agua, telecomunicaciones y otros gastos de la vivienda elevarían todavía más los ingresos necesarios.
Cómo hemos calculado cuánto hay que ganar para vivir solo
Para realizar la comparación, Crónica de Andalucía ha partido del Sistema Estatal de Referencia del Precio del Alquiler de Vivienda (SERPAVI) del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
La última edición recoge información tributaria correspondiente a 2023 y ofrece, para los principales municipios españoles, la mediana de la renta, de la cuantía mensual del arrendamiento y de la superficie de las viviendas alquiladas. En ese año, la cuantía mediana mensual era de 666 euros en Málaga, 641 en Sevilla, 624 en Cádiz, 550 en Granada, 504 en Córdoba, 500 en Almería, 492 en Huelva y 458 en Jaén.
El problema es que 2023 no refleja completamente lo que ocurrió después. Para aproximar esas cantidades al último ejercicio para el que existe evolución oficial, hemos aplicado a cada capital la variación de precios registrada por el Índice de Precios de Vivienda en Alquiler del INE en 2024.
Ese año, el alquiler aumentó un 5,2 % en Málaga, 4,1 % en Granada, 3,8 % en Almería, 3,5 % en Sevilla, 3,4 % en Huelva, 2,9 % en Jaén, 2,5 % en Cádiz y 2,4 % en Córdoba.
El resultado no debe interpretarse como un precio oficial publicado por el INE para 2024, sino como una estimación elaborada por Crónica de Andalucía combinando las dos últimas estadísticas oficiales disponibles.
A partir de ahí hemos aplicado un segundo criterio: que el alquiler represente como máximo el 30 % de los ingresos netos mensuales de una persona que vive sola.
No se trata de un porcentaje arbitrario. La Ley por el Derecho a la Vivienda considera, con carácter general, que los costes de vivienda deben evitar un esfuerzo superior al 30 % de los ingresos netos de la unidad de convivencia. Y la norma es incluso más exigente que nuestro cálculo, porque dentro de ese 30 % incluye tanto el alquiler como los gastos y suministros básicos.
De 1.571 euros en Jaén a 2.335 en Málaga
Con esa metodología, la fotografía de las ocho capitales queda así:
| Capital | Alquiler mediano 2023 | Variación INE 2024 | Alquiler 2024 estimado* | Ingresos netos necesarios** |
|---|---|---|---|---|
| Málaga | 666 € | +5,2 % | 701 € | 2.335 €/mes |
| Sevilla | 641 € | +3,5 % | 663 € | 2.211 €/mes |
| Cádiz | 624 € | +2,5 % | 640 € | 2.132 €/mes |
| Granada | 550 € | +4,1 % | 573 € | 1.909 €/mes |
| Almería | 500 € | +3,8 % | 519 € | 1.730 €/mes |
| Córdoba | 504 € | +2,4 % | 516 € | 1.720 €/mes |
| Huelva | 492 € | +3,4 % | 509 € | 1.696 €/mes |
| Jaén | 458 € | +2,9 % | 471 € | 1.571 €/mes |
*Estimación de Crónica de Andalucía obtenida aplicando la variación municipal del IPVA de 2024 a la cuantía mediana publicada por SERPAVI para 2023.
*Ingresos netos mensuales necesarios para que exclusivamente el alquiler represente el 30 % de los ingresos. No incluye suministros ni otros gastos de vivienda.*
La comparación sitúa una frontera clara. Málaga, Sevilla y Cádiz son las únicas capitales andaluzas donde serían necesarios más de 2.000 euros netos mensuales para alquilar solo manteniendo ese nivel de esfuerzo.
Málaga: vivir solo exige superar los 2.300 euros netos
Málaga encabeza con diferencia el ranking.
La cuantía mediana del arrendamiento ya alcanzaba los 666 euros mensuales en 2023 y el INE registró al año siguiente un incremento del 5,2 %, el mayor entre las ocho capitales andaluzas y el segundo más elevado de todas las capitales españolas, únicamente por detrás de Valencia.
La actualización sitúa el alquiler en el entorno de los 701 euros mensuales. Para que esa cantidad equivaliera al 30 % de los ingresos, una persona tendría que disponer de aproximadamente 2.335 euros netos cada mes.
Y todavía tendría que pagar el resto de sus gastos.
Sevilla y Cádiz tampoco bajan de los 2.000 euros
Sevilla ocupa la segunda posición. Su alquiler mediano era de 641 euros en 2023 y los precios aumentaron otro 3,5 % durante 2024, según el INE. La estimación resultante ronda los 663 euros mensuales, que exigirían disponer de unos 2.211 euros netos para mantenerse dentro del 30 %.
Muy cerca se encuentra Cádiz. Partiendo de los 624 euros de 2023 y aplicando el incremento del 2,5 % registrado durante 2024, el alquiler se situaría alrededor de 640 euros, equivalentes a unos 2.132 euros netos de ingresos mensuales.
La diferencia entre las tres ciudades más caras y el resto empieza a ser considerable.
Granada se acerca a los 1.900 euros
Granada ocupa una posición intermedia, aunque vivir solo tampoco resulta sencillo.
El alquiler mediano se situó en 550 euros en 2023 y el incremento del 4,1 % registrado al año siguiente elevaría la cantidad hasta aproximadamente 573 euros mensuales. Mantener el alquiler en el 30 % de los ingresos exigiría alrededor de 1.909 euros netos al mes.
A partir de ahí se abre un segundo escalón.
Almería necesitaría unos 1.730 euros netos mensuales, Córdoba alrededor de 1.720 y Huelva aproximadamente 1.696.
Jaén es la capital más asequible dentro de esta comparación, pero incluso allí sería necesario ingresar alrededor de 1.571 euros netos todos los meses para que un alquiler estimado de 471 euros no rebasara el 30 %.
¿Y cuánto ganan realmente los jóvenes?
Aquí aparece la otra mitad del problema.
Los datos salariales no permiten construir una comparación perfecta por capital, edad y salario neto, por lo que atribuir un supuesto «sueldo medio joven» diferente a cada una de las ocho ciudades supondría mezclar estadísticas que no son equivalentes.
Sí permiten, sin embargo, comprender la distancia entre ingresos y vivienda.
Según el INE, en 2024 el salario medio de los trabajadores de 16 a 24 años era de 1.372,8 euros brutos mensuales en España. Entre los 25 y los 34 años ascendía a 2.131,6 euros brutos. El propio Instituto señala que los jóvenes tienen mayor presencia en los salarios bajos debido, entre otros factores, a la parcialidad, la temporalidad y la menor antigüedad laboral.
La comparación debe hacerse con prudencia porque esos salarios son brutos mientras que nuestro cálculo de capacidad para pagar la vivienda utiliza ingresos netos.
Aun así, la escala resulta significativa. Los 2.335 euros netos necesarios en Málaga para mantener el alquiler en el 30 % son superiores incluso al salario bruto medio de un trabajador español de entre 25 y 34 años. Lo mismo sucede en Sevilla. En Cádiz, ambas cifras prácticamente coinciden antes incluso de descontar impuestos y cotizaciones.
El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía ofrece otra referencia. Los asalariados residentes en la comunidad percibieron en 2024 un salario bruto anual medio de 19.205 euros, mientras que el salario equivalente anual a tiempo completo fue de 26.123 euros. Entre los trabajadores menores de 40 años, este último indicador se reducía a 23.529 euros anuales.
Son magnitudes diferentes, pero apuntan en la misma dirección: para una parte importante de la población joven, acceder en solitario a un alquiler exige unos ingresos alejados de los niveles salariales que caracterizan sus primeras etapas profesionales.
Andalucía y la dificultad para abandonar el hogar familiar
El resultado también ayuda a entender por qué la emancipación sigue retrasándose.
La propia documentación presupuestaria de la Junta de Andalucía recoge que, durante el primer semestre de 2024, solo el 12,6 % de la población andaluza de entre 16 y 29 años estaba emancipada. El porcentaje acumulaba entonces dos trimestres consecutivos de descenso.
Un año antes, en 2023, la tasa se había situado en el 12,9 %, el dato más bajo desde que la Junta mantiene esta serie dentro de su seguimiento de las políticas de juventud.
La tendencia no es exclusivamente andaluza. El último Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España, publicado en mayo de 2026 y recogido por el Consejo Económico y Social de Andalucía, sitúa la tasa nacional de emancipación juvenil en el 14,5 %, mínimo histórico de la serie, y eleva hasta los 30,2 años la edad estimada para independizarse.
El verdadero precio para quien busca piso puede ser mayor
Hay todavía otra cautela necesaria.
Los datos utilizados en este reportaje no representan los anuncios que actualmente puede encontrar una persona que abre un portal inmobiliario y busca hoy un piso para alquilar. Representan contratos declarados a Hacienda y la evolución oficial de sus precios.
Esto hace la comparación más homogénea y fiable, pero también puede convertirla en una estimación conservadora para quien entra ahora al mercado.
El INE detectó una diferencia especialmente significativa en 2024: mientras los alquileres de contratos que ya existían antes de ese año aumentaron un 2,8 %, el precio de los nuevos contratos creció un 8,8 %.
Es precisamente en ese segundo grupo donde se encontraría un joven que decide emanciparse ahora.
Además, a agosto de 2026 el último ejercicio publicado por el Índice de Precios de Vivienda en Alquiler del INE sigue siendo 2024. Por tanto, todavía no existe una estadística oficial equivalente que permita incorporar con la misma metodología lo ocurrido durante 2025 y 2026.
Tener trabajo ya no responde por sí solo a la pregunta
El problema de la emancipación juvenil no puede reducirse únicamente a si una persona tiene o no empleo.
La cuestión es también qué salario obtiene con ese empleo y cuánto queda disponible después de pagar la vivienda.
En Jaén, mantenerse dentro del 30 % exigiría unos 1.571 euros netos. En Málaga, más de 2.330. Entre ambas aparecen seis realidades diferentes, pero ninguna permite considerar barato el paso de vivir con la familia a mantener una vivienda en solitario.
Y las cifras utilizadas todavía dejan fuera la electricidad, el agua, internet, la alimentación, el transporte, los seguros o cualquier imprevisto.
Por eso, para muchos jóvenes andaluces la primera pregunta antes de independizarse ya no es únicamente cuánto cuesta un piso.
Es cuánto hay que ganar para poder vivir en él.



