La Fiscalía acusa a Kichi, exalcalde de Cádiz, de prevaricación y revelación de secretos en el procedimiento por la actuación de un asesor externo que habría accedido a información municipal reservada y participado en expedientes de contratación del Ayuntamiento. El Ministerio Público solicita penas de multa e inhabilitación, aunque la causa se encuentra en fase de acusación y no existe condena.
La Fiscalía acusa a Kichi en el caso del asesor municipal
La Fiscalía Provincial de Cádiz ha presentado escrito de acusación contra el exalcalde de Cádiz José María González, conocido como Kichi, por la actuación de un asesor externo vinculado al anterior gobierno municipal. El Ministerio Público le atribuye delitos continuados de revelación de secretos y prevaricación por el papel que habría desempeñado esta persona en el Ayuntamiento de Cádiz durante el mandato del exregidor.
La acusación sostiene que el asesor habría accedido a información municipal reservada y participado en expedientes de contratación pese a no formar parte de la estructura administrativa con competencias para ello. El caso se refiere a un colaborador incorporado al entorno del gobierno local en 2018 a través del partido político al que pertenecía entonces el alcalde, según las informaciones publicadas sobre el escrito de Fiscalía.
Fiscalía solicita para González 10.800 euros de multa por un delito continuado de revelación de secretos, además de tres años de inhabilitación. Por el delito continuado de prevaricación, pide otros 15 años de inhabilitación para ejercer cualquier cargo electivo en el ámbito local, autonómico, estatal o europeo.
La petición del Ministerio Público no supone una condena. Se trata de un escrito de acusación dentro de un procedimiento judicial que deberá seguir su tramitación, con las garantías procesales correspondientes y con la posibilidad de que las defensas formulen sus alegaciones.
Un asesor externo y expedientes municipales
El núcleo del procedimiento está en las funciones que, según Fiscalía, habría asumido el asesor investigado dentro del Ayuntamiento de Cádiz. La acusación pública señala que esta persona habría intervenido en tareas relacionadas con la contratación pública, dado directrices y accedido a información de carácter reservado sin contar con competencia administrativa para ello.
El fiscal sostiene que el acceso a información y documentación reservada por parte de un tercero ajeno a la Administración se habría producido por orden e indicación directa del entonces alcalde y de otros miembros del equipo de gobierno. Entre los acusados figuran también dos concejales, el jefe de gabinete y el propio asesor, según la información difundida sobre el escrito de acusación.
La acusación describe una serie de expedientes a los que esta persona habría tenido acceso. El caso se centra, por tanto, en si un colaborador externo pudo participar de hecho en el funcionamiento interno del Ayuntamiento, en especial en áreas sensibles como la contratación pública, sin tener la condición ni las atribuciones necesarias para manejar información reservada o intervenir en la tramitación administrativa.
La relevancia del asunto reside en que afecta al funcionamiento interno de una administración local y al control de quién puede acceder a expedientes, documentación y decisiones públicas. En este punto, la información disponible procede del escrito de acusación de Fiscalía, por lo que debe atribuirse siempre al Ministerio Público y no presentarse como hecho probado.
Peticiones de inhabilitación y multa
Las penas solicitadas por Fiscalía para el exalcalde suman 18 años de inhabilitación si se agregan las peticiones planteadas por los dos delitos atribuidos: tres años por revelación de secretos y 15 años por prevaricación. Además, el Ministerio Público reclama una multa de 18 meses con una cuota diaria de 20 euros, lo que asciende a 10.800 euros.
La acusación por revelación de secretos se vincula al presunto acceso a información o documentación reservada del Ayuntamiento por parte del asesor externo. La prevaricación, según el planteamiento de Fiscalía, estaría relacionada con las decisiones que habrían permitido esa situación y con la participación del asesor en ámbitos de gestión municipal para los que no tendría competencia.
El procedimiento afecta a integrantes del anterior gobierno municipal de Cádiz. José María González fue alcalde de la ciudad entre 2015 y 2023, primero bajo la marca Por Cádiz Sí Se Puede y posteriormente con Adelante Cádiz. La acusación se refiere a hechos producidos durante su etapa al frente del Consistorio.
La causa deberá avanzar ahora conforme al calendario judicial que determine el órgano competente. Hasta que exista resolución firme, los acusados mantienen la presunción de inocencia. La presentación del escrito de Fiscalía fija la posición del Ministerio Público, pero no anticipa el resultado del procedimiento.
Un caso de alto impacto político en Cádiz
La acusación contra el exalcalde tiene un evidente impacto político en Cádiz por la trayectoria de González al frente del Ayuntamiento durante dos mandatos. Su etapa municipal estuvo vinculada a las candidaturas del espacio político surgido en torno a Podemos y a las confluencias locales que gobernaron la ciudad entre 2015 y 2023.
El caso del asesor coloca el foco en la gestión interna del anterior gobierno local y en los límites entre la colaboración política, el asesoramiento externo y el acceso a documentación administrativa. La Fiscalía entiende que esos límites se habrían sobrepasado, mientras que el recorrido judicial de la causa deberá determinar si los hechos descritos tienen encaje penal.
La información conocida hasta ahora obliga a una lectura prudente. El dato relevante es que el Ministerio Público ha formulado acusación y ha solicitado penas concretas de multa e inhabilitación. La existencia de esas peticiones no equivale a una sentencia ni permite presentar como acreditados los hechos que serán objeto de discusión judicial.
El seguimiento del procedimiento será clave para conocer la posición de las defensas, la eventual apertura de juicio oral, las pruebas que se practiquen y la valoración final que realice el tribunal. Mientras tanto, el caso se incorpora a la agenda política y judicial de Cádiz como una de las causas más sensibles relacionadas con la gestión del anterior gobierno municipal.



