La ruta escultórica en Cazorla, Segura y Las Villas impulsada por la Diputación de Jaén reúne once piezas dedicadas a la historia, la fauna, la flora, los oficios tradicionales y la memoria cultural del parque natural.
Una ruta escultórica en Cazorla, Segura y Las Villas vinculada al territorio
La Diputación Provincial de Jaén ha diseñado y ejecutado una nueva ruta escultórica en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas con el objetivo de acercar al visitante elementos representativos de la identidad del espacio natural. El itinerario, denominado Memoria y paisaje de la sierra, está integrado por esculturas vinculadas a la historia, la fauna, la flora, los oficios y las personas que han formado parte de la vida de este territorio.
El recorrido se ha creado en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, gestionado por la Diputación Provincial de Jaén y financiado con fondos Next Generation EU. La actuación se incorpora así a una estrategia turística orientada a diversificar la visita al parque natural y a reforzar la relación entre patrimonio natural, cultura local y memoria rural.
El diputado de Promoción y Turismo, Francisco Javier Lozano, ha presentado esta iniciativa junto al artista José Fernández Ríos, autor de las piezas. La propuesta se articula como una forma de interpretar el territorio a través del arte, con hitos que funcionan como puntos de lectura del paisaje y de la vida tradicional de las sierras.
Once esculturas para interpretar biodiversidad, oficios y memoria cultural
La ruta está compuesta por once esculturas creadas por José Fernández Ríos. Las piezas se agrupan en torno a tres grandes ejes temáticos: la biodiversidad, los oficios tradicionales y la memoria histórica y cultural del parque natural. Cada una de ellas se ha planteado como un elemento integrado en el entorno y conectado con referencias concretas del territorio.
Entre los hitos figuran la trashumancia, situada en la aldea Don Domingo, en Santiago-Pontones; la mujer arando, en Siles; los gancheros, en la aldea de Vadillo Castril, en Cazorla; la mariposa Graellsia isabelae, en la aldea de Moralejos, en Segura de la Sierra; y la Batalla de Baécula, en Santo Tomé.
La colección se completa con los niños costilleros, en Chilluévar; la Viola cazorlensis, en La Iruela; los últimos maquis, en el mirador La Raja del Torcal, en Pozo Alcón; la literatura mística vinculada a San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, en Beas de Segura; la salamandra, en la aldea de La Hueta, en Orcera; y el quebrantahuesos, en el Centro Náutico El Tranco, en Hornos de Segura.
Las esculturas han sido realizadas en acero corten, un material elegido por su resistencia a la intemperie. El planteamiento artístico busca que las piezas no actúen como elementos aislados, sino como intervenciones asociadas al paisaje, a la historia local y a los usos tradicionales del territorio.
Un proyecto incluido en el Plan de Sostenibilidad Turística
La actuación forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino denominado Plan de regeneración de la red territorial y la conectividad tradicionales, para la gestión turística sostenible en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Este plan plantea un sistema de movilidad sostenible y acciones orientadas a descentralizar la oferta, desestacionalizar la demanda y favorecer la innovación digital vinculada al turismo.
El territorio beneficiado por este programa comprende un espacio natural protegido de gran extensión, con 210.000 hectáreas y un área de influencia integrada por 23 municipios de las comarcas de Sierra de Segura, Las Villas y Sierra de Cazorla, además de Sorihuela del Guadalimar, en la comarca de El Condado. La Diputación sitúa esta actuación dentro de una línea de trabajo dirigida a distribuir mejor los flujos de visitantes y a generar recorridos alternativos por puntos menos transitados del parque.
El presupuesto del plan asciende a 2.365.000 euros, con financiación europea al cien por cien. Entre sus líneas de actuación figuran programas de interpretación del patrimonio natural y cultural, herramientas para el ecoturismo, cálculo de huella de carbono en empresas turísticas, astroturismo, eventos de impacto cero y adaptación del sector turístico al cambio climático.
Turismo, paisaje y memoria en el parque natural
El Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas se localiza en el nordeste de la provincia de Jaén y fue declarado en 1986. La Junta de Andalucía lo identifica como el espacio protegido de mayor superficie de la península y uno de los principales nudos hidrográficos de la geografía española. También cuenta con figuras de protección y reconocimiento como Reserva de la Biosfera, Zona de Especial Protección para las Aves y Zona Especial de Conservación.
La nueva ruta escultórica se suma a esa dimensión natural con una lectura cultural del territorio. Su recorrido no se plantea como un itinerario lineal con principio y final cerrado, sino como una red de hitos repartidos por distintos municipios y aldeas del parque. Esa distribución permite vincular la visita a enclaves concretos y a temas que forman parte de la memoria colectiva de las sierras.
El resultado es una propuesta turística que combina arte, interpretación del paisaje y patrimonio inmaterial. Su desarrollo efectivo dependerá de aspectos como la señalización, el mantenimiento de las piezas, la accesibilidad de los puntos donde se ubican y su conexión con municipios, alojamientos, servicios turísticos y empresas de turismo activo del entorno.



