La selección española conquista su segunda Copa del Mundo tras imponerse por 1-0 en la prórroga. El delantero valenciano marcó en el minuto 106 el gol que acabó con la resistencia argentina y convirtió a España en campeona mundial dieciséis años después de Sudáfrica.
España ya tiene su segunda estrella. La selección dirigida por Luis de la Fuente se proclamó campeona del mundo al vencer por 1-0 a Argentina en una final dominada desde el balón, la paciencia y la convicción. Ferran Torres, que había comenzado el encuentro en el banquillo, apareció en el minuto 106 para firmar el tanto que decidió el Mundial en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey.
Como ocurrió con Andrés Iniesta en Johannesburgo en 2010, España necesitó llegar a la prórroga para encontrar el gol que le permitiera tocar nuevamente el cielo. Esta vez el héroe fue Ferran Torres. Pedro Porro puso un centro desde la derecha, Nico Williams prolongó el balón de cabeza y el delantero atacó el espacio para superar a Emiliano Martínez. Fue el premio a una superioridad que España había mostrado durante prácticamente toda la final.
España asumió el balón y Argentina se refugió
Luis de la Fuente mantuvo el once que había eliminado a Francia en las semifinales. Rodri volvió a ejercer como eje de la selección, acompañado por Fabián Ruiz y Dani Olmo, mientras Lamine Yamal y Álex Baena intentaban ensanchar el campo para abrir una defensa argentina muy cerrada.
El planteamiento de Lionel Scaloni fue reconocible desde el comienzo. Argentina redujo los espacios cerca de su área, acumuló futbolistas por dentro y trató de dificultar la circulación española mediante contactos, interrupciones y una presión selectiva. Lionel Messi y Julián Álvarez quedaron demasiado alejados del resto del equipo y apenas pudieron intervenir cerca de la portería de Unai Simón.
España tuvo el control territorial, aunque durante la primera mitad le faltó precisión en el último pase. Cada vez que encontraba un resquicio aparecía Emiliano Martínez. El guardameta argentino mantuvo a su selección con vida con una actuación extraordinaria y evitó que el marcador reflejara antes la diferencia existente entre ambos equipos.
La estadística resume el desarrollo del encuentro: España terminó con alrededor del 65 % de posesión y efectuó 20 remates, frente a los dos de Argentina. La albiceleste no consiguió realizar ningún disparo durante los 90 minutos reglamentarios, un registro sin precedentes en una final mundialista desde que existen datos detallados.

Los cambios dieron una marcha más a España
España fue aumentando el ritmo después del descanso. La entrada de Ferran Torres por Mikel Oyarzabal aportó más movilidad al ataque, mientras Pedri, Nico Williams y Mikel Merino permitieron mantener la intensidad cuando el desgaste comenzaba a condicionar a los titulares.
Argentina siguió defendiendo cada metro y confió su supervivencia a Emiliano Martínez. El portero respondió ante los intentos de Dani Olmo, Lamine Yamal y Nico Williams. Antes de la prórroga, Enzo Fernández vio la segunda tarjeta amarilla por una entrada sobre Pau Cubarsí y dejó a su selección con diez futbolistas.
España rozó el gol al comienzo del tiempo suplementario. Nico Williams llegó a marcar, pero el tanto fue anulado por una falta previa de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi. La decisión no alteró el guion. El equipo de Luis de la Fuente siguió atacando hasta que Ferran Torres encontró el camino hacia la gloria.
Argentina intentó reaccionar durante los últimos minutos. Messi apareció con una volea desviada y la selección sudamericana buscó el empate mediante centros y acciones directas, pero Cubarsí, Laporte, Cucurella y Pedro Porro protegieron la ventaja con serenidad.
Ferran Torres, el héroe de la final
Ferran Torres fue reconocido como el mejor jugador del partido. Entró en el minuto 62 y acabó convirtiéndose en el nombre de la final. Su gol lo situó junto a Mario Götze, autor del tanto alemán en 2014, entre los suplentes que han decidido una Copa del Mundo durante la prórroga.
Al término del encuentro, el delantero resumió la emoción de todo un país: «El destino estaba escrito, es el gol de 47 millones de españoles». También reivindicó el carácter colectivo de una selección en la que, según explicó, las individualidades permanecieron siempre por detrás del grupo.
Rodri, Cubarsí y Unai Simón, premiados por su Mundial
El reconocimiento a España no se limitó al título. Rodri recibió el Balón de Oro como mejor jugador del campeonato después de dirigir el juego de la selección desde el centro del campo. En la final completó 101 pases, mientras Pau Cubarsí alcanzó los 121, una muestra de la capacidad española para gobernar el partido desde la posesión.
Cubarsí fue elegido mejor jugador joven del Mundial. El central, que disputó la final con 19 años, confirmó su madurez en el mayor escenario posible. Unai Simón recibió el Guante de Oro como mejor portero y Kylian Mbappé terminó como máximo goleador, con diez tantos, para conquistar la Bota de Oro.
España termina el torneo con un solo gol encajado en ocho encuentros y una racha de 38 partidos sin perder. Además, se convierte en el primer país que posee simultáneamente los títulos mundiales masculino y femenino. Rodri levantó la copa y la imagen cerró un círculo iniciado en 2010: España vuelve a ser campeona del mundo.
Estadísticas principales de la final
Estadísticas de la final del Mundial 2026
Comparativa del rendimiento de Argentina y España
Premios del Mundial 2026
Balón de Oro: Rodri
Bota de Oro: Kylian Mbappé, 10 goles
Guante de Oro: Unai Simón
Mejor jugador joven: Pau Cubarsí



