Brasil afronta este domingo uno de los cruces más exigentes de los octavos de final del Mundial 2026. La selección de Carlo Ancelotti se medirá a una Noruega liderada por Erling Haaland y Martin Ødegaard, con el objetivo de mantener viva la lucha por la sexta estrella y romper una estadística poco habitual: la ‘Canarinha’ nunca ha derrotado al conjunto escandinavo en una Copa del Mundo.
La selección brasileña llega al encuentro después de eliminar a Japón con una remontada culminada por Gabriel Martinelli en el tiempo añadido. Antes, había terminado como líder del Grupo C gracias al empate frente a Marruecos y las victorias sobre Haití y Escocia, una trayectoria que ha mostrado una evolución constante en el juego del equipo desde el inicio del campeonato.
Noruega, mientras tanto, atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente. Segunda del Grupo I, consiguió el pase a octavos tras superar a Costa de Marfil por 2-1, con un decisivo gol de Erling Haaland, que volvió a aparecer en el momento clave para prolongar el sueño mundialista de su selección.
En la rueda de prensa previa, Ancelotti recordó que el historial favorece claramente a Noruega y evitó cualquier exceso de confianza. Brasil nunca ha vencido a los escandinavos en cuatro enfrentamientos anteriores, incluida la derrota por 2-1 en el Mundial de Francia 1998. El técnico italiano destacó la potencia física del rival, pero insistió en que la amenaza no se limita a Haaland y elogió también la capacidad de creación de Ødegaard y el trabajo colectivo del conjunto dirigido por Ståle Solbakken.
Brasil llega con noticias positivas para su ataque. Raphinha ha vuelto a entrenarse con normalidad tras superar la lesión muscular sufrida durante la fase de grupos y está disponible para regresar a la convocatoria. Su recuperación ofrece a Ancelotti una importante alternativa ofensiva, aunque el excelente rendimiento del joven Rayan durante su ausencia abre un interesante debate sobre la composición del once inicial. Además, Neymar ya está plenamente recuperado y puede disputar el encuentro desde el inicio si así lo decide el seleccionador.
La principal preocupación brasileña se encuentra en el centro del campo. Lucas Paquetá continúa recuperándose de la lesión muscular sufrida frente a Japón y todo apunta a que no estará disponible, por lo que Ancelotti deberá reorganizar esa zona para mantener el equilibrio entre creatividad y solidez defensiva.
Todo apunta a un enfrentamiento de máxima intensidad entre dos selecciones que atraviesan un gran momento. Brasil intentará imponer la calidad de su plantilla y el crecimiento colectivo mostrado durante el torneo. Noruega, impulsada por Haaland, buscará prolongar una racha histórica frente a la pentacampeona del mundo y demostrar que también puede aspirar a estar entre las mejores selecciones del campeonato.



