El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles en el Congreso de los Diputados para exponer la necesidad urgente de que España aumente su inversión en Defensa, en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica y amenazas globales. Sánchez ha anunciado que antes del verano presentará un «gran plan nacional» para reforzar la defensa del país, asegurando que este esfuerzo no afectará «ni un céntimo» del gasto social ni medioambiental, dos áreas prioritarias para su Ejecutivo.
El presidente ha explicado que, dado el panorama internacional cada vez más complejo y las crecientes amenazas a la seguridad, es esencial que España refuerce su capacidad defensiva para garantizar la seguridad de los ciudadanos. «Es fundamental que estemos preparados para cualquier eventualidad, pero debemos ser claros: este aumento en la inversión en Defensa no comprometerá nuestros avances en áreas como la sanidad, la educación o el medio ambiente», ha insistido Sánchez, destacando que se trata de una estrategia equilibrada que prioriza tanto la protección del bienestar de los españoles como la defensa nacional.
Este enfoque ha sido bien recibido por muchos analistas y ciudadanos, que consideran que, en un momento de tensiones geopolíticas y riesgos globales, la seguridad de un país debe ser un pilar fundamental, pero no a costa de los logros sociales. Sánchez ha resaltado que las prioridades del Gobierno deben ir de la mano, y que el incremento en el gasto en Defensa es una inversión imprescindible para la estabilidad del país.
A pesar de las críticas del Partido Popular (PP), que ha acusado al presidente de no presentar los Presupuestos Generales del Estado de 2025 y de no contar con un acuerdo con sus socios de coalición, es importante reconocer que la falta de acuerdo no ha impedido que Sánchez mantenga su compromiso con un modelo de gobernanza que promueva tanto la seguridad como el bienestar social. El presidente ha subrayado que el retraso en la presentación de los presupuestos se debe a la necesidad de alcanzar un consenso con sus aliados, lo que garantiza un presupuesto que refleje las prioridades del Gobierno en su totalidad.
Sánchez ha reafirmado que la defensa del país es una prioridad que debe ir acompañada de políticas sociales que sigan protegiendo a los ciudadanos en todos los ámbitos. De esta manera, ha demostrado que su propuesta no solo responde a los desafíos internacionales, sino que también busca un equilibrio entre la seguridad y el bienestar social, dos objetivos clave para la estabilidad de España en el futuro.




