El portavoz de ERC plantea una gran alianza de izquierdas y soberanistas ante el desgaste del espacio de Sumar y el avance de PP y Vox
Gabriel Rufián ha dado un paso político que puede alterar completamente el tablero de la izquierda española de cara a las próximas elecciones generales. El portavoz de ERC en el Congreso se ha mostrado dispuesto a encabezar un nuevo frente amplio progresista y soberanista en un momento marcado por la crisis del espacio político situado a la izquierda del PSOE.
La propuesta llega después de meses de debates internos, malos resultados electorales para parte de la izquierda alternativa y un evidente desgaste de la marca Sumar tras las elecciones andaluzas del 17M.
“Estoy dispuesto”
Rufián lanzó el mensaje durante un coloquio celebrado en el Club Siglo XXI en Madrid, donde aseguró estar dispuesto a liderar una candidatura unitaria si eso sirve para reforzar electoralmente a la izquierda frente al bloque formado por PP y Vox.
El dirigente republicano defendió la necesidad de construir una alianza donde convivan:
- izquierdas estatales,
- fuerzas soberanistas,
- partidos territoriales,
- y espacios municipalistas.
La idea de fondo pasa por evitar la fragmentación que actualmente divide a la izquierda alternativa en numerosos proyectos pequeños que compiten entre sí en muchas provincias.
La crisis de la izquierda acelera el debate
El movimiento de Rufián no aparece en cualquier momento.
Las elecciones andaluzas han dejado un escenario especialmente complicado para el espacio de Sumar, IU y Podemos.
Mientras Por Andalucía apenas logró mantener representación, Adelante Andalucía consiguió crecer y superar claramente a la coalición estatal en varias provincias.
Ese resultado ha reabierto con fuerza el debate sobre:
- liderazgo,
- estrategia,
- y modelo organizativo dentro de la izquierda a la izquierda del PSOE.
Y ahí es donde Rufián intenta ocupar un espacio político que actualmente aparece muy fragmentado.
Un proyecto plurinacional
La propuesta del portavoz de ERC insiste en una idea que lleva meses defendiendo:
una izquierda “arraigada al territorio” como alternativa frente al desgaste de las estructuras estatales tradicionales.
Durante su intervención puso como ejemplos positivos:
- Adelante Andalucía,
- CHA en Aragón,
- y otras fuerzas territoriales con fuerte implantación local.
Rufián considera que ese tipo de proyectos tienen actualmente mayor capacidad de conexión social que algunas estructuras políticas nacionales muy desgastadas tras años de divisiones internas.
ERC no respalda oficialmente la operación
Sin embargo, el movimiento no cuenta todavía con el respaldo formal de ERC.
Diversos dirigentes republicanos llevan meses marcando distancias con la idea de una gran coalición estatal impulsada personalmente por Rufián.
Aun así, Oriol Junqueras sí ha deslizado en los últimos días cierto apoyo personal al dirigente republicano, especialmente respecto a su proyección política en Madrid.
Rufián, por su parte, dejó claro que no piensa abandonar ERC:
“No me iré de mi partido hasta que me echen”, aseguró durante el acto.
Podemos, Sumar y Más Madrid observan el movimiento
La propuesta vuelve además a colocar presión sobre el resto de actores de la izquierda alternativa.
Podemos y Sumar atraviesan uno de sus momentos más delicados tras:
- los malos resultados electorales,
- las tensiones internas,
- y la pérdida progresiva de influencia política.
Mientras tanto, Más Madrid intenta recomponer su propia estructura interna tras semanas de crisis y negociaciones entre sus principales dirigentes.
La aparición de Rufián como posible figura articuladora añade todavía más incertidumbre al futuro de ese espacio político.
Una izquierda en plena reconfiguración
Más allá del liderazgo concreto, el movimiento evidencia algo mucho más profundo:
la izquierda española atraviesa una fase de reconstrucción total.
La fragmentación entre:
- Sumar,
- Podemos,
- IU,
- fuerzas territoriales,
- y plataformas municipalistas
ha debilitado enormemente el espacio progresista alternativo al PSOE.
Rufián intenta precisamente explotar esa crisis planteando un modelo menos centrado en siglas estatales y más basado en alianzas territoriales flexibles.
El objetivo: frenar a PP y Vox
El dirigente republicano volvió a insistir además en el argumento que viene utilizando desde hace meses:
la izquierda no puede seguir compitiendo internamente mientras PP y Vox consolidan bloques electorales cada vez más cohesionados.
“La extrema derecha no se frena con más fragmentación”, viene defendiendo desde principios de año.
Un movimiento que cambia el tablero
Aunque todavía no existe una estructura formal ni un acuerdo político concreto, el paso dado por Rufián puede acelerar enormemente la reconfiguración de la izquierda española de cara a 2027.
Especialmente después del desgaste sufrido por Sumar y del creciente protagonismo de fuerzas territoriales como Adelante Andalucía tras las autonómicas andaluzas.
La pregunta ahora ya no es solo quién liderará ese espacio.
La verdadera incógnita es si las izquierdas serán capaces de superar años de divisiones internas y construir una alternativa común antes de las próximas generales.
Porque el movimiento lanzado por Rufián confirma algo que ya empieza a asumirse en buena parte de la izquierda:
el actual ciclo político está agotado y el tablero progresista entra en una nueva fase de reconstrucción.



