El presidente andaluz defiende que los 53 escaños del PP son “suficientemente contundentes” para intentar gobernar sin Vox, aunque admite que tendrá que buscar acuerdos parlamentarios.
Juanma Moreno Bonilla mantiene su apuesta por gobernar en solitario tras las elecciones andaluzas del 17M, pese a haberse quedado a solo dos escaños de la mayoría absoluta. El líder del PP andaluz aseguró este lunes que el resultado obtenido le da “margen de maniobra” para formar un Ejecutivo monocolor.
Moreno defendió que el PP ha logrado una victoria “contundente” con 53 diputados y más del 41% de los votos, aunque reconoció que la nueva legislatura obligará a negociar acuerdos en el Parlamento andaluz.
Vox vuelve a ser decisivo
La situación deja de nuevo a Vox en una posición clave para la gobernabilidad.
La formación ultra, que sube hasta los 15 escaños, ya ha advertido de que utilizará su fuerza parlamentaria para influir en el futuro Gobierno andaluz y exigir medidas como la llamada “prioridad nacional”.
Pese a ello, Moreno intenta marcar distancias y rechaza, por ahora, incluir a Vox dentro del Ejecutivo autonómico.
El PP convierte Andalucía en mensaje nacional
La dirección nacional del PP aprovechó además la victoria andaluza para lanzar un mensaje de alcance estatal.
Alberto Núñez Feijóo aseguró que “el cambio está más cerca” y utilizó el resultado de Moreno como impulso hacia unas futuras elecciones generales.
Sin embargo, la pérdida de la mayoría absoluta complica el relato de autonomía política que el PP buscaba consolidar en Andalucía.
Una legislatura más compleja
El 17M deja un Parlamento mucho más fragmentado:
- el PP gana, pero pierde margen,
- Vox recupera capacidad de presión,
- y la izquierda resiste mejor de lo esperado.
Moreno seguirá siendo presidente, pero la estabilidad política ya no parece tan sencilla como hace solo unos meses.



