El plan prevé aprovechar toda la capacidad de la depuradora del Guadalhorce, con 15 hectómetros cúbicos anuales para riegos agrícolas en el Bajo Guadalhorce y nuevos usos en la zona Oeste de la capital.
Málaga avanza en su estrategia para aprovechar al máximo el agua regenerada en Málaga y reducir la presión sobre embalses y pozos tras los últimos años de sequía. El plan municipal pasa por ampliar la capacidad de producción de aguas regeneradas en la depuradora del Guadalhorce, la principal planta de la ciudad, con el objetivo de reutilizar toda su producción y destinarla a nuevos usos agrícolas, urbanos e industriales.
La actuación cobra especial relevancia en un contexto marcado por la necesidad de aprovechar cada recurso hídrico disponible. El proyecto permitirá disponer de 15 hectómetros cúbicos anuales para riegos agrícolas en el Bajo Guadalhorce, especialmente en el entorno de Alhaurín de la Torre. Además, se prevé ampliar el uso de agua regenerada a la zona Oeste de la capital y a áreas de crecimiento urbano como Campanillas o Puerto de la Torre.
El agua regenerada como respuesta a la sequía
El agua regenerada procede del tratamiento avanzado de las aguas residuales. Tras varias fases de depuración, estos recursos no solo pueden devolverse al medio con garantías ambientales, sino que también pueden emplearse para riegos, baldeos, usos industriales y otros destinos autorizados.
Este tipo de aprovechamiento supone un ahorro directo de agua procedente de embalses y pozos. Por ello, se ha convertido en una herramienta clave para territorios especialmente afectados por la sequía, como Málaga y buena parte de la provincia.
La intención de Emasa es aprovechar toda la producción de la depuradora del Guadalhorce. La experiencia de los últimos años ha reforzado la necesidad de diversificar las fuentes de agua y reducir la dependencia de los recursos convencionales.
Un nuevo diseño para el Bajo Guadalhorce
El proyecto fue adjudicado a Narval en 2023 y ha sido modificado por segunda vez para adaptarse a las nuevas necesidades. La primera modificación cambió el punto de vertido al río con el objetivo de contribuir a la recarga natural de acuíferos y mejorar el entorno ambiental. Esta parte del proyecto contempla alrededor de 30 hectómetros cúbicos anuales.
La segunda modificación ha sido posible tras la constitución de los regantes del Bajo Guadalhorce, principalmente los de Alhaurín de la Torre, en una junta central de usuarios. Este cambio organizativo evita tener que construir 22,8 kilómetros de conducciones individualizadas.
El planteamiento inicial obligaba a diseñar una red más compleja para llevar el agua tratada a distintos puntos de consumo agrícola. Entre ellos figuraban colectivos como SAT El Montañés, SAT Torrealquería, La Balsa, SAT La Fuenseca, Lauro Golf y el futuro Golf Comendador. La superficie de actuación prevista alcanzaba casi 4.000 hectáreas.
Un punto único de entrega para los regantes
Con la integración de los agricultores bajo una misma estructura, ya no será necesario atomizar la red de conducciones. El nuevo esquema prevé un punto de entrega único entre los términos municipales de Málaga y Alhaurín de la Torre.
Esta solución permite simplificar la infraestructura y redirigir parte de las inversiones previstas hacia otras necesidades relacionadas con el agua regenerada en Málaga. El objetivo es ampliar el uso de estos recursos en la propia ciudad, sobre todo en jardines, zonas verdes y áreas de expansión urbana.
La segunda modificación del contrato no implica sobrecoste. Según la información del proyecto, se trata de una redistribución de las inversiones. El contrato inicial se adjudicó por 100.000 euros y aumentó un 19% con la primera modificación.
Nuevos usos en la zona Oeste de Málaga
El nuevo diseño sustituye parte del entramado de conducciones agrícolas por las instalaciones necesarias para llevar agua regenerada a zonas de crecimiento de la capital. Entre los destinos previstos figuran Campanillas, Puerto de la Torre y la zona Oeste de Málaga.
Estos nuevos usos supondrían otros 8 hectómetros cúbicos anuales. Se trata de volúmenes destinados principalmente al riego de jardines, zonas verdes y espacios urbanos que actualmente requieren recursos hídricos en un escenario de mayor presión por la sequía.
Fuera de este proyecto, pero ya en fase de obras, se encuentra también la conexión con Churriana, el campo de golf, el Campamento Benítez, el aeropuerto y Torremolinos. Esta red forma parte del avance de la provincia hacia un modelo de mayor reutilización del agua.
La capacidad de la depuradora del Guadalhorce
La EDAR Guadalhorce tiene capacidad para procesar 144.000 metros cúbicos diarios de aguas residuales. Actualmente, su producción de agua regenerada se obtiene a través del tratamiento terciario principal, con 600 metros cúbicos por hora, y de una planta especializada de ultrafiltración para riego, con 2.400 metros cúbicos diarios.
Con estas instalaciones, la producción actual supera los 2 hectómetros cúbicos anuales. Sin embargo, su principal uso se dirige al enfriamiento de la central de ciclo combinado situada al norte del Parque Tecnológico de Andalucía.
La ampliación de usos permitiría que la depuradora del Guadalhorce tuviera un papel mucho más relevante en la estrategia hídrica de la ciudad y de su entorno agrícola.
La Costa del Sol ya utiliza este recurso desde hace décadas
El uso de agua regenerada no es nuevo en la provincia. Desde hace décadas, campos de golf de la Costa del Sol riegan sus instalaciones con este tipo de recurso. Además, tras la última sequía, la ampliación del tratamiento terciario de la depuradora del Peñón del Cuervo permitió enviar 9 hectómetros cúbicos anuales para riegos agrícolas en la Axarquía.
El potencial de Málaga es elevado, ya que la capacidad de producción de aguas regeneradas es amplia. Sin embargo, la burocracia y las normativas sanitarias para autorizar nuevos usos siguen siendo dos de los principales obstáculos para acelerar su aprovechamiento.
Una estrategia para aprovechar cada gota
El plan de Málaga contra la sequía refuerza una idea cada vez más presente en la gestión del agua: ningún recurso puede desperdiciarse. La reutilización de aguas depuradas permite liberar agua de embalses y pozos para otros usos prioritarios y ofrece una alternativa estable para riegos agrícolas, zonas verdes y actividades urbanas.
En un contexto climático cada vez más exigente, el agua regenerada en Málaga se consolida como una pieza estratégica para el futuro de la ciudad y de la provincia. La ampliación de su uso en la depuradora del Guadalhorce puede marcar un cambio importante en la forma de gestionar los recursos hídricos, con beneficios para el campo, la ciudad y el medio ambiente.



