El Anillo Verde y Azul de Sevilla avanza con la adjudicación de los trabajos para elaborar el Plan Estratégico de esta infraestructura ambiental de 42 kilómetros, que conectará espacios naturales, parques, corredores ecológicos y ejes fluviales de la capital.
Anillo Verde y Azul de Sevilla para conectar espacios naturales
El Ayuntamiento de Sevilla ha dado un nuevo paso para la creación del Anillo Verde y Azul de la ciudad, una infraestructura ambiental de 42 kilómetros que buscará conectar espacios naturales, parques, corredores ecológicos y ejes fluviales de la capital.
La Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente ha adjudicado los trabajos para la elaboración del Plan Estratégico del Anillo Verde y Azul de Sevilla y del Corredor Urbano del Guadalquivir.
Este documento deberá definir el trazado, los criterios de diseño, el modelo de gestión, la gobernanza, el mantenimiento y la financiación de las futuras actuaciones.
El proyecto se plantea como una gran infraestructura verde y azul para reforzar la sostenibilidad urbana, mejorar la biodiversidad, favorecer la adaptación de la ciudad al cambio climático y ampliar los espacios de encuentro, ocio y movilidad sostenible para la ciudadanía.
Un corredor ambiental vinculado al Guadalquivir y a la red hidrográfica
El Plan Estratégico tendrá como objetivo definir y desarrollar una red capaz de conectar los principales espacios naturales y parques de Sevilla, integrando el río Guadalquivir y su red hidrográfica como elementos vertebradores del territorio.
La actuación busca que la ciudad avance hacia un modelo más habitable, con más espacios verdes y con una mejor conexión entre sus zonas naturales y urbanas.
El Ayuntamiento plantea el Anillo Verde y Azul como una herramienta para responder a los efectos del cambio climático, mejorar la calidad ambiental y favorecer el bienestar de los vecinos.
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha defendido que esta actuación supone un paso relevante dentro de la estrategia medioambiental del actual equipo de gobierno, con la finalidad de construir una Sevilla más verde, mejor conectada y preparada para los retos ambientales actuales y futuros.
Un trazado inicial de 42 kilómetros dividido en cuatro tramos
El documento base del Anillo Verde, elaborado en 2020, plantea un trazado de 42 kilómetros de longitud dividido en cuatro grandes tramos.
El primero comprende el espacio entre el Estadio Olímpico y la esclusa de Tablada.
El segundo conecta la esclusa de Tablada con el Parque Guadaíra.
El tercero enlaza el Parque Guadaíra con el Parque del Tamarguillo.
El cuarto tramo discurre entre el Parque del Tamarguillo y la Isla de Tercia.
Estos recorridos se vinculan tanto a espacios naturales protegidos como a ejes fluviales y zonas de esparcimiento.
La finalidad es crear una red continua que permita ordenar, proteger y mejorar la relación de Sevilla con su entorno natural.
Diagnóstico ambiental, diseño y participación ciudadana
Los trabajos adjudicados incluyen la revisión del documento base del Anillo Verde, el diagnóstico ecológico y ambiental del ámbito de actuación, la zonificación y priorización de intervenciones, así como la definición de criterios de diseño, gestión, mantenimiento y gobernanza.
El proceso incorporará acciones de participación y comunicación ciudadana.
Una vez recopilada la información y elaboradas las propuestas, se redactará un primer documento de avance o borrador del Plan Estratégico, que será sometido a consulta pública para recabar aportaciones de ciudadanos, organizaciones, asociaciones y entidades interesadas.
Esta fase participativa se desarrollará antes de la tramitación ambiental del documento.
Además, la empresa encargada de los trabajos deberá elaborar un documento divulgativo y diseñar acciones específicas de participación ciudadana.
Impacto urbano, ambiental y ciudadano
El Anillo Verde y Azul de Sevilla se presenta como una actuación con impacto urbano, ambiental y social.
Desde el punto de vista urbano, permitirá ordenar la conexión entre parques, zonas naturales y espacios de movilidad sostenible.
Desde el enfoque ambiental, busca mejorar la biodiversidad urbana, recuperar corredores ecológicos y reforzar la adaptación de la ciudad al cambio climático.
Para la ciudadanía, el proyecto puede traducirse en nuevos espacios de paseo, ocio, encuentro y movilidad no motorizada.
El objetivo es que el corredor no sea solo una infraestructura ambiental, sino también un espacio de uso público que mejore la calidad de vida de los barrios y facilite una relación más directa entre la ciudad y sus espacios naturales.
El Ayuntamiento enmarca esta actuación dentro de su compromiso con una ciudad más verde, más habitable y alineada con la Agenda Urbana 2030.
Con la puesta en marcha del Plan Estratégico, Sevilla inicia una fase clave para concretar el trazado definitivo, las prioridades de intervención y el modelo que permitirá convertir el Anillo Verde y Azul en una realidad urbana y ambiental.



