La intervención municipal y de la concesionaria combina la atención a la emergencia con los trabajos de abastecimiento y limpieza. Aqualia ha facilitado alojamiento a una familia y ha iniciado las gestiones para peritar los daños.

La avería que el domingo 13 de septiembre afectó a varias viviendas de Matalascañas puso en marcha una intervención en la que participaron la Policía Local de Almonte, los Bomberos y los equipos de Aqualia. La seguridad del entorno, el control de la fuga y la atención a las propiedades dañadas marcaron las primeras actuaciones, a las que se sumaron el alojamiento de una familia y la tramitación de la valoración de los desperfectos.
La colaboración entre los servicios públicos y la empresa gestora del abastecimiento permitió abordar las distintas necesidades de la emergencia. Según la información municipal recogida por la prensa local, la Policía Local acudió desde los primeros momentos para asegurar la zona y coordinar las actuaciones, mientras los Bomberos realizaron tareas de achique y retirada de lodo y materiales.
La rotura se produjo en una conducción del sector Flamenco. La salida de agua provocó el desprendimiento de un talud sobre las viviendas situadas a menor altura y arrastró arena hasta la carretera, donde también quedaron afectados vehículos estacionados.
Una intervención desde la primera jornada
Los técnicos de Aqualia se desplazaron de inmediato junto a las fuerzas y cuerpos de seguridad y cortaron el suministro para detener la fuga. Durante el domingo, la empresa movilizó una retroexcavadora para despejar la vía pública y prolongó los trabajos hasta la noche en busca de una solución técnica provisional para recuperar el abastecimiento.
El corte de agua alcanzó también a viviendas que no habían sufrido el desprendimiento. La actuación sobre la red debía atender, por tanto, tanto el punto de la rotura como las consecuencias de la interrupción del servicio en el entorno.
La respuesta de la compañía incluyó el realojo en un hotel cercano de los propietarios de una de las tres viviendas gravemente dañadas. Era la única que constituía su residencia habitual, según el balance publicado por Aqualia el lunes 14 de septiembre.

fotografía real del operativo de Almonte ni reproduce el lugar exacto.
Alojamiento para la familia y valoración de los desperfectos
La alternativa de alojamiento permitió atender una de las necesidades más urgentes de los residentes mientras se evaluaba la situación de su casa. La medida acompañó a los trabajos de limpieza, que debían abrir paso entre los materiales acumulados y facilitar el acceso a las zonas afectadas.
Aqualia inició asimismo las gestiones con su aseguradora para tramitar la peritación de los daños. Este paso permitirá determinar su alcance y disponer de una valoración de los desperfectos en las viviendas. La información difundida no concretaba todavía una cuantía económica ni un calendario de reparación.
Maquinaria adaptada para entrar en los patios
Tras la retirada de arena de la carretera durante el domingo, los equipos continuaron el lunes por la mañana en el interior de las propiedades. Los accesos a los patios exigieron utilizar maquinaria de menor tamaño que la empleada inicialmente en la vía pública.
El despliegue se fue adaptando así a las condiciones de cada espacio: primero, la acumulación de materiales en la calle; después, las dificultades para trabajar dentro de las parcelas. El balance del lunes situaba estas labores todavía en marcha.
La actuación de Aqualia sobre el abastecimiento y las propiedades se desarrolló junto a la intervención municipal en la seguridad y coordinación de la emergencia. El alojamiento de la familia y la apertura de los trámites con la aseguradora ampliaron esa primera respuesta a las necesidades derivadas de los daños.
Con las actuaciones comunicadas hasta el 14 de septiembre, la atención inmediata había dado paso al trabajo de recuperación. La limpieza de las viviendas, la valoración de los desperfectos y la confirmación de los plazos de reparación debían marcar los siguientes pasos para que los afectados pudieran recuperar la normalidad.



