El Rocío se prepara para una nueva romería y, con ella, para un desafío logístico de gran envergadura: garantizar el suministro de agua a cientos de miles de peregrinos con las mismas infraestructuras de siempre. Aqualia, empresa encargada del Servicio Municipal de Agua, estima que este año se consumirán unos 57 millones de litros, lo que supone un incremento del 5% respecto a los 54 millones registrados en 2025.
Durante estos días, la aldea experimenta una transformación radical. De atender a apenas 2.500 residentes habituales, el sistema pasa a soportar picos de hasta 600.000 personas. Una presión extraordinaria que, sin embargo, se gestiona sin ampliar las infraestructuras hidráulicas existentes.
Un sistema al límite con la misma red
Para afrontar esta demanda, la compañía ha puesto a punto todas sus instalaciones. Y lo ha hecho sin descuidar otros frentes: el servicio en Almonte, el núcleo turístico de Matalascañas —clave en estas fechas— y el Polígono Industrial Matalagrana, uno de los motores de la producción de frutos rojos en la zona.
En materia de abastecimiento, el dispositivo se ha reforzado de forma notable. Se ha pasado de un solo sondeo a cinco para incrementar la captación de agua, al tiempo que se ha aumentado la potencia en los depósitos mediante la activación de más bombas. Además, se han instalado diez fuentes públicas repartidas por la aldea.
El suministro también está garantizado para todas las Hermandades instaladas en las zonas habilitadas por el Ayuntamiento de Almonte, así como para los puestos ambulantes de puntos clave como la Plaza Acebrón, la Plaza Mayor o el Paseo Marismeño.
Agua también para los animales
No se ha olvidado el bienestar animal, esencial en la romería. Se han habilitado 15 piletas con agua potable para que los animales puedan refrescarse, y se han instalado grifos en abrevaderos situados en los accesos por los caminos de Moguer, Los Llanos y Puente del Rey, facilitando así que las Hermandades atiendan a sus animales tras el camino.
Control sanitario reforzado
En paralelo, el control sanitario del agua se refuerza con un seguimiento exhaustivo. Antes del inicio de la romería ya se han analizado los sondeos, y durante la celebración se realizarán controles continuos en puntos estratégicos: la salida del depósito Los Ánsares, el pozo El Rincón y zonas como la calle Santolalla, el Camino Puente del Rey o Muñoz y Pavón.
En total, se llevarán a cabo más de 50 análisis en los laboratorios acreditados de Aqualia. Habrá controles operacionales diarios en el depósito, análisis de rutina los lunes y viernes, y seis controles diarios —mañana y tarde— durante el fin de semana. Todos los resultados serán supervisados por las autoridades sanitarias para garantizar la potabilidad del agua.
El reto de las aguas residuales
El reto no termina en el consumo. La gestión de las aguas residuales es clave para proteger el entorno de Doñana. Este año se prevé tratar 49 millones de litros, un 5% más que en 2025, cuando se alcanzaron los 47 millones.
Para ello, la red de alcantarillado ha sido revisada y limpiada previamente, con especial atención a puntos sensibles como Torre Carbonero, Camino Puente del Rey, calle Sanlúcar, calle Sacrificio y las zonas de acampada en Santaolalla, Boca el Lobo y La Dehesilla.
Durante los días de mayor afluencia, los bombeos dirigirán las aguas residuales a una balsa de almacenamiento temporal en la estación depuradora (EDAR), con capacidad para 40 millones de litros. Una vez finalizada la romería, el tratamiento se realizará de forma gradual, evitando vertidos y asegurando la conservación del entorno natural.
El control en la depuradora es constante, tanto en la entrada como en la salida, para garantizar que el agua devuelta al arroyo Caño Marín sea plenamente compatible con el medio ambiente.
Dispositivo especial 24 horas
Para atender cualquier incidencia, Aqualia ha desplegado un equipo especial de 26 profesionales. De ellos, 22 trabajarán en turnos de 24 horas —11 operarios por turno— para asegurar una respuesta inmediata en todo momento.
Además, los peregrinos contarán con una oficina presencial abierta las 24 horas en la calle Muñoz y Pavón s/n. A esto se suman los canales de atención no presencial, como la app gratuita Aqualia Contact y los teléfonos 900 81 44 82 (atención al cliente) y 900 81 44 83 (averías, operativo las 24 horas).



