El incendio de Niebla continúa activo este lunes 10 de agosto y mantiene a 474 personas desalojadas después de recorrer más de 8.000 hectáreas en la provincia de Huelva. Los medios aéreos han retomado las labores tras una noche con condiciones algo más favorables, mientras el dispositivo concentra sus esfuerzos en contener el avance del fuego y proteger los núcleos situados al norte del perímetro.
Incendio de Niebla: 474 personas continúan desalojadas
El incendio forestal declarado en Niebla continúa activo este lunes después de un fin de semana marcado por la complejidad de las labores de extinción, los cambios de viento y los desalojos preventivos.
El balance disponible a primera hora de la mañana situaba en 467 el número de personas evacuadas, pero las actualizaciones posteriores elevan la cifra hasta las 474.
Por el momento no se ha autorizado el regreso general de los vecinos a las zonas desalojadas.
De las personas evacuadas, 27 están siendo atendidas en el Teatro de Zalamea dentro del dispositivo habilitado con apoyo de Cruz Roja, mientras buena parte del resto ha encontrado alojamiento por sus propios medios.
Entre los núcleos y zonas afectados por las medidas preventivas se encuentran Berrocal, El Pozuelo, Marigenta y diferentes áreas rurales próximas al perímetro del incendio.
La prioridad del operativo sigue siendo evitar que la evolución del fuego obligue a ampliar los desalojos y mantener protegidas las poblaciones situadas en la dirección de avance potencial de las llamas.
Más de 8.000 hectáreas dentro del perímetro recorrido
El incendio supera ya las 8.000 hectáreas recorridas.
Esta cifra requiere una precisión importante: no significa necesariamente que toda esa extensión haya quedado completamente quemada.
En los grandes incendios forestales, el perímetro puede contener áreas interiores que no han sido alcanzadas directamente por las llamas o que conservan parte de su vegetación.
Por ese motivo, el balance definitivo de superficie quemada deberá esperar a una evaluación más detallada cuando la evolución del incendio permita realizar mediciones consolidadas.
La extensión alcanzada hasta el momento refleja, en cualquier caso, la dimensión territorial de una emergencia que se ha prolongado durante varios días y ha obligado a desplegar medios de distintas administraciones.
Los medios aéreos vuelven a trabajar este lunes
Las condiciones durante la noche permitieron recuperar parte de la estrategia de extinción después de una tarde de domingo especialmente complicada.
Con la llegada de la luz, los medios aéreos retomaron las operaciones y los responsables del dispositivo iniciaron vuelos de reconocimiento para valorar el resultado de los trabajos realizados durante las horas nocturnas.
Más de 150 profesionales se encontraban trabajando desde primera hora del lunes, principalmente por tierra y con apoyo de maquinaria y medios aéreos.
El conjunto del dispositivo movilizado durante la emergencia ha superado los 600 efectivos entre los recursos pertenecientes a las distintas administraciones.
En las labores participan profesionales del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias, el Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva, Guardia Civil y otros servicios autonómicos, estatales y locales.
La UME ha intervenido con efectivos procedentes de su base de Morón, mientras la Guardia Civil desarrolla tareas relacionadas con los desalojos, el control de accesos y la seguridad en las zonas evacuadas.
La zona norte concentra una parte de los esfuerzos
Uno de los puntos de mayor atención continúa siendo el sector norte del incendio.
El dispositivo ha trabajado en la construcción y consolidación de líneas de defensa para tratar de impedir que el frente avance hacia zonas habitadas.
Durante el domingo se recurrió también a técnicas de fuego técnico o contrafuego en determinados puntos, una maniobra que requiere una planificación muy precisa y que consiste en eliminar de forma controlada combustible vegetal antes de que pueda ser alcanzado por el frente principal.
Los cambios de viento y la aparición de focos secundarios han sido algunos de los factores que han complicado el trabajo.
Las condiciones meteorológicas pueden modificar con rapidez el comportamiento de un incendio de estas características, especialmente con temperaturas elevadas y vegetación muy seca.
Por este motivo, incluso durante periodos de evolución más favorable, los responsables del dispositivo mantienen la cautela y no dan por consolidada una mejora hasta comprobar su continuidad.
El incendio permanece activo
A media mañana de este lunes no existe una declaración oficial que permita considerar el incendio estabilizado o controlado.
La diferencia entre estos estados resulta relevante.
Un incendio activo continúa presentando propagación y requiere trabajos directos de extinción.
La estabilización supone que evoluciona dentro de unas líneas de control establecidas, mientras que la declaración de incendio controlado llega cuando se considera que su avance ha podido ser detenido y aislado.
La extinción constituye una fase posterior, una vez eliminados los focos capaces de provocar una reproducción.
En Niebla, los trabajos continúan todavía en la primera de estas fases y cualquier cambio deberá ser comunicado oficialmente por los responsables de la emergencia.
Sin balance definitivo de daños ni causa confirmada
Tampoco existe todavía una evaluación definitiva de los daños provocados por el fuego.
Una vez superada la fase de emergencia será necesario determinar la superficie realmente quemada y analizar las consecuencias forestales, agrícolas, ganaderas y sobre posibles infraestructuras.
La causa del incendio tampoco debe darse por establecida mientras no exista una conclusión oficial de la investigación.
La prioridad durante la emergencia continúa siendo proteger a las personas y lograr contener el fuego.
La evaluación económica y ambiental deberá realizarse posteriormente, cuando los técnicos puedan acceder con seguridad a toda la superficie afectada.
Un incendio distinto al registrado en junio en Huelva
El episodio de Niebla debe diferenciarse de otros grandes incendios sufridos por la provincia durante este verano.
En junio, un fuego iniciado en Villanueva de los Castillejos afectó aproximadamente a 6.310 hectáreas y causó daños en explotaciones agrarias.
La Junta de Andalucía llegó a declarar aquel episodio como desastre natural con incidencia sobre el potencial productivo agrario.
Se trata, sin embargo, de dos incendios independientes y sus superficies, daños y consecuencias no deben mezclarse.
El incendio de Niebla requiere un balance específico cuando pueda cerrarse la emergencia actual.
La evolución de este lunes será determinante
Las próximas horas resultarán especialmente importantes para conocer si las mejores condiciones registradas durante parte de la noche permiten avanzar hacia la estabilización.
También será necesario seguir cualquier decisión relacionada con los vecinos desalojados.
Mientras no exista autorización oficial, las personas evacuadas no deben regresar por iniciativa propia a sus viviendas o propiedades.
El dispositivo seguirá evaluando el comportamiento de los distintos frentes, la evolución del viento y la seguridad de los núcleos próximos al perímetro.
A media mañana del lunes, el balance sigue siendo el de un incendio activo, con más de 8.000 hectáreas recorridas y 474 personas desalojadas.
Cualquier declaración de estabilización, nuevos desalojos o autorización de regreso de la población supondrá una actualización sustancial de la situación.



