Medio centenar de niños y niñas llenan de tradición, música y cultura popular el Parque Andrés de Vandelvira en una cita ya histórica para la ciudad
El Parque Andrés de Vandelvira, en el barrio del Bulevar de Jaén, se convirtió este fin de semana en un gran escenario de tradición, música y cultura popular con motivo de la celebración de la 38 edición del Festival Infantil de Folklore, una cita consolidada dentro del calendario cultural jiennense que volvió a reunir a decenas de familias y vecinos en torno a las raíces culturales de distintos puntos de España.
El encuentro, organizado por la Asociación Lola Torres con la colaboración del Patronato Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Jaén, volvió a demostrar la importancia de mantener vivas las tradiciones populares y transmitirlas a las nuevas generaciones a través de la música, la danza y el folklore.
Tres grupos unidos por la tradición
La edición de este año contó con la participación de tres destacados colectivos folklóricos que representaron distintas expresiones culturales del país.
Como anfitriona del evento participó la Asociación Infantil Lola Torres, referente en la conservación y difusión del folklore tradicional jiennense. Junto a ella actuaron el Grupo de Coros y Danzas San Roque de Siles, procedente de la provincia de Jaén, y el Grupo Infantil Manzantini de Ciudad Real, completando una programación marcada por la diversidad cultural y el intercambio de tradiciones.
En total, 50 niños y niñas subieron al escenario para mostrar bailes, canciones, vestimentas tradicionales y expresiones culturales heredadas de generaciones anteriores, convirtiéndose en auténticos embajadores de las costumbres de sus lugares de origen.
El folklore como herramienta de identidad cultural
A lo largo de la jornada, el público pudo disfrutar de diferentes actuaciones en las que la música tradicional, los trajes regionales y las coreografías populares fueron los grandes protagonistas.
Lejos de ser únicamente un espectáculo artístico, el festival volvió a poner de manifiesto la importancia que tiene el folklore como elemento de transmisión cultural y como herramienta para conservar una parte fundamental del patrimonio inmaterial de los pueblos.
En un contexto cada vez más globalizado, donde muchas tradiciones locales corren el riesgo de desaparecer, iniciativas como esta permiten acercar a niños y jóvenes a sus raíces culturales y fomentar el conocimiento de las costumbres que forman parte de la identidad colectiva de cada territorio.
Decenas de familias respaldan el festival
El Parque Andrés de Vandelvira registró una importante asistencia de público durante toda la tarde. Decenas de vecinos y familias acudieron para disfrutar de las actuaciones y respaldar a los pequeños protagonistas de una jornada marcada por el ambiente festivo y la convivencia.
El encuentro volvió a demostrar el arraigo que esta cita mantiene entre la ciudadanía jiennense después de casi cuatro décadas de trayectoria.
Padres, madres, abuelos y familiares acompañaron a los participantes en una celebración que, además de poner en valor la cultura tradicional, refuerza los lazos entre generaciones y favorece la transmisión de conocimientos y experiencias ligadas al patrimonio cultural.
Un puente entre generaciones
Uno de los aspectos más valorados de este festival es precisamente su capacidad para conectar a personas de distintas edades a través de una misma pasión por la cultura popular.
Las danzas, canciones y tradiciones interpretadas por los más pequeños representan en muchos casos expresiones culturales que han sido conservadas durante décadas gracias al trabajo de asociaciones y colectivos comprometidos con la recuperación y preservación del folklore.
Por ello, el Festival Infantil de Folklore se ha consolidado como un auténtico nexo de unión intergeneracional que permite que las nuevas generaciones conozcan, valoren y continúen difundiendo un legado cultural que forma parte de la historia de sus pueblos.
Casi cuatro décadas defendiendo la cultura popular
La celebración de esta 38 edición confirma la fortaleza de una iniciativa que se ha convertido en una de las referencias culturales de Jaén en materia de folklore tradicional.
La Asociación Lola Torres, impulsora del evento desde sus inicios, continúa desempeñando un papel fundamental en la promoción y conservación de la cultura popular andaluza y española, apostando especialmente por el trabajo con niños y jóvenes.
Gracias a esta labor, cada año decenas de participantes tienen la oportunidad de acercarse al patrimonio cultural de sus territorios y compartirlo con otros colectivos llegados desde distintos puntos del país.
El éxito de participación y la gran acogida vecinal vuelven a demostrar que el folklore sigue ocupando un lugar destacado en la vida cultural de Jaén y que existe un firme compromiso por mantener vivas unas tradiciones que forman parte de la memoria colectiva.



