La Junta de Andalucía ha presentado el Plan Infoca 2026 como el mayor despliegue de prevención y extinción de incendios de su historia, con una inversión de 271,6 millones de euros, 4.700 profesionales y 43 medios aéreos. Sin embargo, sindicatos y representantes de los trabajadores denuncian que la realidad sobre el terreno dista mucho del discurso oficial: aseguran que faltan alrededor de 300 bomberos forestales y que numerosas unidades están operando por debajo de los mínimos establecidos.
La controversia llega en pleno inicio de una campaña que ya se presenta especialmente complicada. Andalucía ha registrado más de 236 intervenciones forestales en lo que va de año y las llamas han afectado ya a más de 6.800 hectáreas, una cifra superior a la del mismo periodo de 2025.
La Junta anuncia cifras récord
El Gobierno andaluz ha destacado esta semana el refuerzo del dispositivo contra incendios forestales.
Según los datos presentados por el Ejecutivo autonómico, el Plan Infoca contará este verano con 271,6 millones de euros de presupuesto, un 5% más que en 2025 y cerca de un 60% más que en 2018. Además, se incorporan tres medios aéreos adicionales hasta alcanzar los 43 helicópteros y aviones, junto a nuevas unidades especializadas y mejoras tecnológicas.
La Junta sostiene que el objetivo es disponer de uno de los dispositivos de extinción más avanzados de Europa y destaca también la inversión acumulada de más de 165 millones de euros en infraestructuras forestales desde 2020.
Los sindicatos alertan de un déficit estructural
Frente a esa imagen de refuerzo, los representantes sindicales de CCOO en el operativo forestal denuncian una situación muy diferente.
Según sus cálculos, el dispositivo afronta la campaña con un déficit de al menos 300 bomberos forestales, una carencia que, aseguran, se traduce directamente en una reducción de la capacidad de respuesta en situaciones de emergencia.
Las organizaciones sindicales acusan además a la Agencia de Medio Ambiente y Agua (EMA) de no ofrecer información suficientemente clara sobre el estado real de las contrataciones y de la cobertura efectiva de las plazas disponibles.
Brigadas trabajando bajo mínimos
Las denuncias apuntan especialmente a la composición de las unidades operativas.
Los sindicatos aseguran que algunos Grupos de Bomberos Especialistas, diseñados para actuar con siete integrantes, están interviniendo con apenas tres o cuatro efectivos. También sostienen que determinadas Brigadas de Refuerzo Contra Incendios (BRICA) han llegado a operar con cinco trabajadores cuando la dotación prevista es de once.
Igualmente, denuncian que algunos vehículos de extinción están saliendo al servicio con una sola persona cuando su configuración habitual contempla dos componentes. Según los representantes de los trabajadores, esta situación incrementa los riesgos operativos y reduce la capacidad de actuación ante incendios complejos.
Problemas de seguridad laboral
Las críticas no se limitan a la falta de personal.
CCOO denuncia además deficiencias relacionadas con la prevención de riesgos laborales y con la gestión de los equipos de protección individual. Entre las quejas figura la supuesta ausencia de un sistema adecuado de descontaminación de uniformes tras las intervenciones en incendios forestales.
Según la organización sindical, algunos trabajadores se ven obligados a trasladar a sus domicilios ropa expuesta al humo y a sustancias potencialmente tóxicas, una práctica que consideran incompatible con los protocolos de seguridad exigibles en este tipo de servicios.
También denuncian la utilización de vehículos que consideran poco adecuados para determinados desplazamientos en terrenos forestales.
Una campaña marcada por el aumento de incendios
La polémica se produce en un contexto especialmente delicado para Andalucía.
El aumento de las temperaturas, los periodos prolongados de sequía y la acumulación de combustible vegetal están incrementando el riesgo de grandes incendios forestales. Solo entre enero y mediados de junio, el Plan Infoca ha intervenido en 73 incendios y 163 conatos, lo que supone 63 actuaciones más que durante el mismo periodo del año anterior.
Los incendios registrados recientemente en la provincia de Huelva han puesto de manifiesto la presión creciente que soportan los equipos de extinción antes incluso de la llegada de los meses más duros del verano.
La brecha entre el discurso oficial y la realidad denunciada
La situación ha abierto un nuevo frente político sobre la gestión del operativo forestal andaluz.
Mientras la Junta reivindica una inversión histórica y la incorporación de nuevos recursos, los sindicatos sostienen que el verdadero problema sigue siendo la falta de personal suficiente para cubrir todas las necesidades del dispositivo.
Desde una perspectiva progresista, el debate vuelve a poner el foco sobre una cuestión recurrente en los servicios públicos: si el incremento presupuestario se traduce realmente en mejores condiciones laborales y en un refuerzo efectivo de los recursos humanos. Los representantes de los trabajadores sostienen que no basta con anunciar cifras récord si las brigadas continúan funcionando con plantillas incompletas y carencias estructurales.
Con el verano apenas comenzado y con miles de hectáreas ya afectadas por el fuego, Andalucía afronta una campaña que será determinante para comprobar si la inversión anunciada logra responder a los desafíos reales que plantean los incendios forestales o si, como denuncian los sindicatos, el operativo sigue arrastrando problemas que llevan años sin resolverse.



