Las yeguas de Almonte que tuvieron que abandonar la marisma Gallega, situada en el término municipal de Hinojos (Huelva), han sido trasladadas a una finca alternativa del sector II-15 de Doñana. La Junta de Andalucía ha habilitado este espacio como solución provisional para los animales, después de que su retirada de los terrenos anteriores generara preocupación entre los ganaderos afectados. La medida permite resolver temporalmente su ubicación, aunque sigue pendiente una alternativa estable que garantice la continuidad de esta actividad ganadera tradicional.
Las yeguas pertenecientes a ganaderos de Almonte ya se encuentran reubicadas temporalmente en una finca del sector II-15 de Doñana, después de abandonar la marisma Gallega, ubicada en el término municipal de Hinojos. El traslado, conocido el jueves 29 de octubre, ofrece una alternativa inmediata a los propietarios de los animales mientras se estudian otras posibilidades para su permanencia en el entorno del espacio natural.
La finca ha sido habilitada por la Junta de Andalucía para atender la situación generada tras la retirada del ganado de los terrenos que ocupaba anteriormente. Esta medida permite disponer de un nuevo emplazamiento, aunque su carácter provisional mantiene abiertas distintas cuestiones relacionadas con el futuro de la actividad.
La salida de las yeguas de la marisma Gallega había provocado inquietud entre los ganaderos almonteños, que se enfrentaban a la necesidad de encontrar terrenos adecuados para mantener una actividad vinculada históricamente a Doñana.
La reubicación representa una respuesta a esa necesidad inmediata, pero no constituye una solución definitiva para los propietarios afectados.
Las yeguas de Almonte son trasladadas a una finca del sector II-15 de Doñana
La alternativa habilitada se encuentra en el sector II-15 de Doñana, donde los animales han sido trasladados tras abandonar los terrenos de la marisma Gallega.
La decisión permite mantener provisionalmente a las yeguas en el entorno de Doñana, un territorio estrechamente relacionado con su crianza y manejo tradicional.
La búsqueda de una nueva ubicación se produjo después de que el Ayuntamiento de Hinojos decidiera retirar los animales de la marisma Gallega, una circunstancia que obligó a los propietarios a afrontar el traslado de su ganado.
Ante esta situación, se mantuvieron contactos con responsables de la administración autonómica para estudiar posibles alternativas y encontrar un emplazamiento que permitiera atender las necesidades inmediatas de los ganaderos.
La habilitación de la finca constituye el resultado de esas gestiones, aunque la información difundida hasta el momento no precisa cuánto tiempo podrán permanecer los animales en el nuevo espacio.
Tampoco se ha concretado públicamente el número exacto de yeguas trasladadas, la superficie disponible para su estancia ni las condiciones específicas de aprovechamiento de los terrenos.
Estas cuestiones resultan relevantes para determinar el alcance de la medida y conocer las posibilidades de continuidad de la actividad ganadera en el emplazamiento provisional.
La salida de la marisma Gallega genera preocupación entre los ganaderos
El origen de esta situación se encuentra en la decisión del Ayuntamiento de Hinojos de retirar las yeguas pertenecientes a ganaderos de Almonte de la marisma Gallega, un enclave situado dentro del término municipal hinojero.
La medida afectó a propietarios que desarrollaban una actividad ganadera tradicional en el entorno de Doñana y que se encontraron ante la necesidad de trasladar sus animales a otros terrenos.
La preocupación del sector estaba relacionada con las consecuencias que podía tener la pérdida de este espacio para la continuidad de sus prácticas ganaderas.
La cría y el manejo de la yegua marismeña mantienen una estrecha relación con las características del territorio y con los aprovechamientos tradicionales de las marismas.
La búsqueda de terrenos alternativos plantea, por tanto, necesidades que van más allá del traslado puntual de los animales, ya que también resulta necesario establecer las condiciones de su permanencia y manejo.
La información disponible no detalla los motivos administrativos concretos que llevaron al Ayuntamiento de Hinojos a ordenar la retirada de las yeguas ni recoge un acuerdo definitivo sobre el uso futuro de la marisma Gallega.
Una solución temporal pendiente de un acuerdo estable
La reubicación en el sector II-15 ofrece una respuesta provisional, pero no resuelve de manera definitiva la situación de los ganaderos afectados.
El principal asunto pendiente es determinar dónde podrán permanecer las yeguas a largo plazo y bajo qué condiciones se desarrollará la actividad ganadera.
La continuidad de esta práctica requiere disponer de espacios adecuados para los animales y de un marco de utilización de los terrenos que permita a los propietarios conocer sus posibilidades de aprovechamiento.
Al tratarse de una actividad desarrollada en el entorno de Doñana, cualquier alternativa estable debe tener en cuenta tanto las necesidades ganaderas como las condiciones de protección y gestión del espacio natural.
La situación también pone de manifiesto la importancia de la coordinación entre los municipios y las administraciones con competencias sobre los terrenos utilizados tradicionalmente por el ganado marismeño.
Por el momento, no se ha anunciado públicamente una ubicación definitiva ni se ha concretado un calendario para resolver las cuestiones pendientes.
La estancia en la finca habilitada por la Junta de Andalucía permite atender la situación inmediata de los animales mientras continúa la búsqueda de una solución de mayor estabilidad.
La yegua marismeña forma parte de las tradiciones ganaderas de Almonte
La presencia de yeguas en las marismas de Doñana forma parte de una tradición ganadera estrechamente vinculada a la historia de Almonte y de otros municipios de su entorno.
Durante generaciones, los ganaderos han mantenido prácticas relacionadas con la crianza, el cuidado y el manejo de estos animales, adaptadas a las particularidades del territorio marismeño.
Una de las manifestaciones más conocidas de esta actividad es la Saca de las Yeguas, una tradición de Almonte en la que los yegüerizos recogen los animales de las marismas y los conducen hasta el municipio para realizar diferentes labores ganaderas.
Esta celebración constituye una de las expresiones más representativas del patrimonio cultural y etnográfico almonteño y mantiene una vinculación directa con la conservación de los conocimientos tradicionales asociados al manejo del ganado.
El municipio de Hinojos también conserva actividades propias relacionadas con las yeguas marismeñas, entre ellas la tradicional Recogida de las Yeguas.
La existencia de estas prácticas en distintos municipios refleja la importancia histórica de la ganadería equina en el entorno de Doñana.
El futuro de los animales continúa pendiente de nuevas decisiones
La reubicación de las yeguas almonteñas permite superar la necesidad inmediata de encontrar un nuevo espacio tras su salida de la marisma Gallega.
Sin embargo, todavía quedan pendientes aspectos relacionados con la duración de la estancia, las condiciones de utilización de la finca y la posibilidad de establecer una ubicación permanente.
Los animales permanecen provisionalmente en el sector II-15 de Doñana, mientras se estudian otras alternativas para atender las necesidades de los ganaderos afectados.
La solución definitiva dependerá de las decisiones que adopten las administraciones competentes sobre los espacios disponibles y las condiciones para desarrollar esta actividad tradicional.



