La selección dirigida por Lionel Scaloni cumplió con los pronósticos y superó por 3-1 a Jordania para concluir la fase de grupos como líder del Grupo J. Giovani Lo Celso abrió el marcador con un magnífico lanzamiento de falta, Lautaro Martínez amplió la ventaja desde el punto de penalti y Lionel Messi, ya en la segunda parte, sentenció el encuentro con otra brillante acción a balón parado.
Argentina puso el broche perfecto a su participación en la fase de grupos de la Copa del Mundo de 2026. La vigente campeona del mundo venció por 3-1 a Jordania en la tercera jornada del Grupo J y selló una trayectoria impecable, con tres victorias en tres partidos, consolidándose como una de las selecciones más sólidas del torneo antes del inicio de las eliminatorias.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni asumió el control del encuentro desde los primeros minutos. Con una circulación de balón fluida y una presión constante tras pérdida, la Albiceleste monopolizó la posesión y obligó a Jordania a defender muy cerca de su propia área. El combinado asiático respondió con orden táctico y buscó sorprender mediante rápidas transiciones ofensivas, aunque le costó encontrar espacios ante la bien organizada defensa argentina.
La superioridad sudamericana terminó reflejándose en el marcador gracias a una acción de estrategia. En una falta situada en las inmediaciones del área, Giovani Lo Celso ejecutó un preciso lanzamiento que superó la barrera y dejó sin opciones al guardameta jordano. El centrocampista inauguró el marcador con un golpeo de gran calidad que recompensó el dominio mostrado por Argentina durante la primera media hora de partido.
Con la ventaja a su favor, la Albiceleste continuó controlando el ritmo del encuentro. Enzo Fernández, Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister marcaron el tempo desde el centro del campo, mientras Lautaro Martínez ofrecía movilidad constante para generar espacios en la defensa rival.
Antes del descanso llegó el segundo gol argentino. Tras señalarse un penalti favorable al conjunto de Scaloni, Lautaro Martínez asumió la responsabilidad desde los once metros y transformó el lanzamiento con seguridad para establecer el 2-0, un resultado que parecía encarrilar definitivamente el encuentro.
Sin embargo, Jordania no renunció a competir. Tras el descanso adelantó ligeramente sus líneas y encontró el premio a su insistencia cuando Mousa Al-Taamari logró reducir diferencias. El delantero jordano volvió a demostrar su capacidad para desequilibrar y dio esperanzas a su selección, que vivió sus mejores minutos tras el tanto del 2-1.
Con el partido todavía abierto, Lionel Scaloni recurrió a uno de sus principales referentes. Lionel Messi, que había comenzado el encuentro en el banquillo, ingresó en la segunda mitad y volvió a ejercer una influencia inmediata sobre el desarrollo del juego. Su presencia permitió a Argentina recuperar el control de la posesión y administrar con mayor tranquilidad los minutos finales.
El capitán argentino terminó dejando también su firma en el marcador. En otra acción a balón parado, Messi ejecutó un lanzamiento de falta con la precisión que ha caracterizado su carrera y envió el balón al fondo de la red para establecer el definitivo 3-1. El gol no solo aseguró la victoria argentina, sino que volvió a poner de manifiesto la extraordinaria calidad del rosarino en este tipo de acciones.
Aunque disputó únicamente la segunda parte, Lionel Messi volvió a convertirse en uno de los protagonistas del encuentro. Su entrada aportó claridad al juego ofensivo de Argentina, permitió al equipo recuperar el control tras el gol jordano y culminó con una brillante falta directa que cerró el marcador. Una vez más, el capitán respondió en un momento clave y confirmó su enorme influencia dentro del funcionamiento colectivo de la selección.
También destacaron las actuaciones de Giovani Lo Celso, decisivo con el primer gol y muy activo en la construcción del juego, y de Lautaro Martínez, que volvió a mostrarse fiable desde el punto de penalti y mantuvo una constante presencia en el área rival. El centro del campo argentino ofreció, además, una nueva demostración de equilibrio y capacidad para controlar los diferentes ritmos del partido.
Por parte de Jordania, la derrota no empañó la imagen competitiva ofrecida por el equipo. El gol de Mousa Al-Taamari fue el reflejo de la actitud de una selección que nunca dejó de buscar el partido y que, en su primera participación en una Copa del Mundo, demostró personalidad y capacidad para competir frente a rivales de primer nivel.
Con este triunfo, Argentina concluye la fase de grupos con pleno de victorias y nueve puntos, asegurando el liderato del Grupo J y reforzando su condición de candidata al título. La selección de Lionel Scaloni afrontará ahora los octavos de final con una estructura consolidada, una gran solidez colectiva y la tranquilidad de contar con un Lionel Messi que continúa marcando diferencias cada vez que salta al terreno de juego.



