El Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen ‘Condado de Huelva’, ‘Vinagre del Condado de Huelva’ y la Indicación Geográfica ‘Vino Naranja del Condado de Huelva’ ha activado un protocolo de vigilancia tras detectar las primeras manchas de mildiu en distintas parcelas del viñedo de la comarca.
La aparición de este hongo, que el pasado año provocó importantes pérdidas en la producción, ha llevado al organismo a lanzar un llamamiento a la prudencia y a reforzar la vigilancia en el campo en un momento especialmente sensible para la viña.
Primeros focos en una campaña marcada por la incertidumbre

El presidente del Consejo Regulador, Vicente Pérez García de Prado, ha advertido de que, aunque las condiciones actuales no son tan propicias para el desarrollo del mildiu como en 2025, el riesgo sigue presente.
“Este año las condiciones no son tan favorables para el hongo como en la campaña pasada, pero no podemos bajar la guardia en ningún momento”, ha señalado.
La campaña actual se caracteriza por una menor cantidad de lluvias, lo que reduce el riesgo inicial de propagación. Sin embargo, factores como la humedad nocturna y las temperaturas suaves pueden favorecer la aparición y expansión del hongo en determinadas zonas.
Un recuerdo reciente que pesa en el sector
La preocupación no es menor. El mildiu ya dejó una profunda huella en la campaña anterior, cuando llegó a provocar pérdidas superiores al 50% de la producción en el Condado de Huelva.
“Venimos de un año muy duro para el sector. Muchos viticultores lo han pasado realmente mal y eso nos obliga a ser especialmente prudentes”, ha recordado el presidente del Consejo.
Aquel episodio obligó a una movilización institucional para canalizar ayudas y reforzar los seguros agrarios, medidas que resultaron clave para la continuidad de muchas explotaciones vitivinícolas.
Un momento crítico para la viña
La alerta llega en una fase especialmente delicada del ciclo del cultivo. La vid se encuentra en pleno brote, lo que la convierte en especialmente vulnerable a cualquier alteración en las condiciones climáticas.

“Estamos en una fase muy sensible del viñedo. La viña está brotando y cualquier cambio puede activar el hongo”, ha explicado Pérez García de Prado.
Este escenario obliga a extremar la vigilancia en el día a día y a actuar con rapidez ante cualquier síntoma.
Refuerzo de la vigilancia con nuevos sistemas
Como respuesta a esta situación, el Consejo Regulador ha puesto en marcha el denominado ‘Reconocimiento Mildiu’, un sistema que busca mejorar la detección temprana y la respuesta ante la enfermedad.
Este mecanismo incentiva a los agricultores a intensificar la vigilancia y a comunicar la aparición de síntomas compatibles, como manchas en las hojas o la presencia de moho blanquecino en el envés.
Las muestras recogidas están siendo analizadas en laboratorio, lo que permitirá obtener una visión más precisa del estado del viñedo y coordinar mejor las actuaciones.
“Queremos que el viticultor se sienta acompañado. Este sistema nos ayuda a tener una imagen más clara de lo que ocurre en el campo”, ha explicado el presidente.
Además, la información recopilada se integrará con la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) para mejorar la eficacia de las medidas preventivas.
Recomendaciones para frenar el avance del hongo
Desde el Consejo Regulador se insiste en la importancia de mantener una vigilancia activa, especialmente en parcelas con mayor densidad de vegetación o con antecedentes de mildiu.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Realizar controles diarios del estado de la viña
- Aplicar tratamientos preventivos en condiciones favorables al hongo
- Favorecer la aireación mediante labores como la poda en verde
Estas medidas pueden resultar determinantes para evitar la propagación del mildiu en las próximas semanas.
El papel clave del viticultor
El organismo ha querido poner en valor el trabajo de los agricultores, considerados la primera línea de defensa frente a la enfermedad.
“El viticultor del Condado conoce su viña mejor que nadie. Es el primero en detectar cualquier anomalía”, ha subrayado Pérez García de Prado.
En este sentido, el Consejo ha reiterado su compromiso de acompañar al sector con información, seguimiento y apoyo técnico para afrontar la situación con las mayores garantías posibles.
Un sector en alerta, pero preparado
El viñedo del Condado de Huelva encara así una nueva campaña con la experiencia reciente aún presente y con los mecanismos de prevención reforzados.
Aunque el riesgo no alcanza, por el momento, los niveles del año pasado, la detección de los primeros focos ha encendido las alarmas en una comarca donde la viticultura representa un pilar económico y cultural.
La evolución de las próximas semanas será clave para determinar el impacto real del mildiu en la campaña de 2026.



