Manuel Gavira exige al PP “dar un paso al frente” mientras las negociaciones para la investidura siguen bloqueadas tras el 17M
La tensión entre PP y Vox comienza a aumentar en Andalucía apenas unos días después de las elecciones autonómicas del 17M. El portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, ha reclamado públicamente a Juanma Moreno que “dé un paso al frente” para iniciar negociaciones reales de cara a la investidura.
“Si no se habla es imposible llegar a un acuerdo”, advirtió Gavira, dejando claro que Vox no facilitará automáticamente un nuevo gobierno del PP tras perder Moreno la mayoría absoluta.
El mensaje supone un endurecimiento evidente del discurso de Vox y confirma que las negociaciones serán mucho más complejas de lo que el PP esperaba tras las elecciones andaluzas.
Vox recuerda que ya “hizo presidente” a Moreno
Durante sus declaraciones, Gavira recordó además el precedente de 2018, cuando Vox permitió la llegada de Juanma Moreno a la Presidencia de la Junta tras décadas de gobiernos socialistas.
“Tenemos experiencia en tender la mano e intentar llegar a acuerdos con el PP”, afirmó el dirigente de Vox.
Sin embargo, dentro de la formación existe ahora un clima muy distinto al de hace años.
Sectores del partido consideran que en la anterior legislatura Moreno utilizó el apoyo parlamentario de Vox sin otorgarle capacidad real de influencia política, algo que la dirección andaluza no quiere volver a repetir.
Moreno quiere gobernar solo
El principal problema para desbloquear la situación es que Juanma Moreno sigue apostando públicamente por gobernar en solitario.
El presidente andaluz en funciones ha defendido durante toda la campaña la llamada “vía andaluza”, basada en:
- moderación,
- centralidad política,
- y distancia respecto a Vox.
Tras las elecciones, Moreno volvió a plantear un simple acuerdo parlamentario para facilitar la investidura sin incorporar a Vox al Gobierno andaluz.
Pero el partido de Santiago Abascal deja claro que no piensa regalar sus votos sin contraprestaciones políticas.
Un Parlamento mucho más complicado
El 17M dejó un escenario mucho más fragmentado del previsto.
El PP ganó las elecciones con 53 escaños, pero se quedó a dos diputados de la mayoría absoluta, obligando a Moreno a depender de Vox para mantenerse en San Telmo.
Vox, aunque solo mejoró ligeramente sus resultados, vuelve a convertirse en pieza decisiva para la gobernabilidad andaluza.
Y eso cambia completamente el equilibrio político de la legislatura.
El miedo de Vox a quedarse fuera otra vez
Dentro de Vox existe además preocupación por repetir lo ocurrido entre 2019 y 2022.
Dirigentes del partido consideran que apoyar externamente al PP sin entrar en el Gobierno terminó debilitando electoralmente a la formación mientras Moreno consolidaba su imagen moderada.
Por eso, aunque Vox todavía no exige oficialmente consejerías, sí reclama un acuerdo político mucho más sólido y visible que el de la anterior legislatura.
La investidura entra en fase de tensión
Las declaraciones de Gavira evidencian que la investidura de Moreno no será automática.
Aunque ambas formaciones necesitan entenderse para evitar un bloqueo político o una repetición electoral, la distancia entre el modelo moderado que defiende Moreno y las exigencias políticas de Vox sigue siendo importante.
El PP intenta mantener la imagen de estabilidad y centralidad que ha construido en Andalucía durante los últimos años.
Vox, por su parte, quiere aprovechar su posición clave para aumentar influencia política y evitar volver a quedar relegado a un simple apoyo parlamentario.
Andalucía abre una nueva etapa
El escenario que se abre tras el 17M confirma además un cambio importante en la política andaluza.
La etapa de mayoría absoluta cómoda para Moreno ha terminado y Andalucía entra ahora en una fase mucho más condicionada por pactos, negociaciones y equilibrios parlamentarios.
Y la primera gran batalla política de esta nueva legislatura ya ha comenzado:
la negociación entre PP y Vox para decidir quién y cómo gobernará Andalucía.



