26 junio 2026
Crónica de Andalucía
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Mundial 2026
    • La Roja
    • Calendario
    • Grupos
    • Noticias
  • Andalucía
    • Almería
    • Málaga
    • Sevilla
    • Jaén
    • Granada
    • Córdoba
    • Cádiz
    • Huelva
  • Nacional
  • Internacional
  • Política
  • Economía
    • Agricultura
    • Empresa
    • Industria Regional
    • Subvenciones
    • Turismo
  • Sociedad
    • Educación
    • Sanidad
    • Medio Ambiente
    • Cuchareando
  • La Buena Vida
  • Deportes
  • Cultura
  • Opinión
    • Entrevistas
    • Editoriales
    • Cristales Rotos
    • Máquina del Fango
    • Columnas
  • Mundial 2026
    • La Roja
    • Calendario
    • Grupos
    • Noticias
  • Andalucía
    • Almería
    • Málaga
    • Sevilla
    • Jaén
    • Granada
    • Córdoba
    • Cádiz
    • Huelva
  • Nacional
  • Internacional
  • Política
  • Economía
    • Agricultura
    • Empresa
    • Industria Regional
    • Subvenciones
    • Turismo
  • Sociedad
    • Educación
    • Sanidad
    • Medio Ambiente
    • Cuchareando
  • La Buena Vida
  • Deportes
  • Cultura
  • Opinión
    • Entrevistas
    • Editoriales
    • Cristales Rotos
    • Máquina del Fango
    • Columnas
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica de Andalucía
Sin resultados
Ver todos los resultados

Nunca hubo tanta información y tan poco conocimiento

Israel ÁlvarezIsrael Álvarez
viernes, 26 junio 2026
Nunca hubo tanta información y tan poco conocimiento

A veces hay escenas que, sin hacer ruido, describen mejor una época que cualquier estadística. Basta entrar en una cafetería, subir a un autobús, escuchar atentamente o sentarse a la mesa de cualquier hogar. Allí están padres e hijos compartiendo el mismo espacio, pero no necesariamente el mismo momento. Cada uno sostiene una pantalla. Cada uno mira un universo distinto. Están muy solos aunque sus brazos puedan rozarse. Las conversaciones se interrumpen por una notificación, las preguntas esperan a que termine un vídeo y los silencios ya no son cómodos: simplemente están ocupados.

No creo que estemos ante un problema de mala educación. Estamos ante un cambio cultural de enormes dimensiones. Nunca una generación había tenido acceso a tanta información y, al mismo tiempo, había convivido con tantos estímulos capaces de impedir que esa información se transforme en conocimiento. Sabemos muchas cosas, pero conocemos pocas. Hemos aprendido a reaccionar muy deprisa, aunque cada vez nos cuesta más detenernos a comprender.

Mi padre tenía mayor conocimiento que yo, aunque yo tenga mucha información.

Hace unos días, el filósofo y pedagogo José Antonio Marina lanzaba una reflexión que merece ser escuchada. Decía que uno de los grandes errores educativos ha sido transmitir a los jóvenes que lo único importante es su felicidad y que alcanzarla resulta fácil. La frase incomoda porque desmonta uno de los relatos más repetidos de nuestro tiempo: la idea de que todo debe ser inmediato, sencillo y gratificante.

Sin embargo, la experiencia desmiente esa promesa. Lo verdaderamente importante nunca ha sido fácil. Aprender un idioma requiere años. Dominar una profesión exige disciplina. Construir una familia necesita paciencia. Mantener una amistad implica generosidad. Incluso la felicidad, cuando llega, suele hacerlo como consecuencia de una vida llena de sentido, no como un producto que pueda obtenerse con un solo clic. Y por esa incapacidad de alcanzar la felicidad o la serenidad, cual Sísifo en el monte, hay cada vez mayor demanda en cuanto a la atención en salud mental.

Quizá por eso preocupa observar cómo el tiempo dedicado a la lectura, al debate o a la contemplación va siendo sustituido por un consumo incesante de contenidos cada vez más breves. No hablamos únicamente de redes sociales. Hablamos de una cultura que premia la velocidad por encima de la profundidad y la emoción instantánea por encima del pensamiento.

Muchos jóvenes apenas conocen ya a los grandes escritores que dieron forma a nuestra lengua. Les resultan familiares los nombres de los creadores de contenido más populares, pero no los de Cervantes, Machado, Delibes o Carmen Martín Gaite. No damos a los niños y niñas espacios óptimos para la lectura. En verano, recuerdo al tener yo once o doce años, debía leer algún libro acorde a mi edad y subrayar únicamente los adjetivos que encontrara. ¡Tal era la atención que debía poner en la tarea!

El cine deja paso a vídeos de treinta segundos. La historia se resume en un carrusel de imágenes. La actualidad cabe en un titular. Y la filosofía parece haber desaparecido del lenguaje cotidiano precisamente cuando más la necesitamos. Y si dura todo demasiado (demasiado son noventa segundos) podemos deslizar y avanzar la velocidad a «1,25x».

Sería injusto responsabilizar exclusivamente a los jóvenes. Ellos no diseñaron los algoritmos que compiten por captar su atención. No inventaron las plataformas que monetizan cada segundo de permanencia. No decidieron que el éxito se mida en visualizaciones, seguidores o reacciones. Han nacido en un ecosistema construido por los adultos y sería demasiado cómodo señalarles mientras ignoramos nuestra propia responsabilidad.

La cuestión de fondo no es tecnológica. La tecnología, utilizada con inteligencia, es una herramienta extraordinaria. Un cuchillo, que también es tecnología, ¿es bueno o malo? Depende.

Nunca fue tan fácil acceder a una biblioteca, aprender programación, estudiar astronomía o escuchar una conferencia de una universidad situada al otro lado del mundo. El problema comienza cuando dejamos de utilizar la tecnología para aprender y empezamos a utilizarla únicamente para distraernos.

Mientras tanto, otros países continúan invirtiendo en lectura comprensiva, ciencias, matemáticas, idiomas y pensamiento crítico. No porque rechacen la innovación, sino porque saben que competir en el siglo XXI exige ciudadanos capaces de concentrarse, resolver problemas complejos y pensar con autonomía. La verdadera brecha del futuro quizá no sea económica. Será intelectual.

Una democracia necesita ciudadanos informados. Pero, sobre todo, necesita ciudadanos capaces de distinguir un dato de una opinión, un argumento de un eslogan y una verdad incómoda de una mentira atractiva. Esa capacidad no nace del consumo compulsivo de vídeos. Nace del hábito de leer, escuchar, discutir y pensar.

Todavía estamos a tiempo. No dejemos que la costumbre sea aquella derrota silenciosa que profetizan. Basta entrar en una biblioteca, en una universidad o en un laboratorio para comprobar que existe una juventud brillante, curiosa y comprometida. No todo está perdido. Aunque de entre treinta alumnos, veintinueve claudiquen, habrá valido la pena que uno solo de ellos se salve.

Y precisamente porque no está todo perdido, conviene reaccionar antes de que confundamos definitivamente entretenimiento con cultura, información con conocimiento y velocidad con inteligencia.

Quizá la gran revolución pendiente no consista en inventar una nueva tecnología. Quizá consista, simplemente, en recuperar algo que nuestros abuelos hacían sin darle importancia: sentarse a hablar, leer un buen libro y dedicar tiempo a pensar. Porque una sociedad que solo sabe deslizar el dedo sobre una pantalla corre el riesgo de olvidar cómo se pasa una página. Y cuando dejamos de pasar páginas, también dejamos de escribir nuestro propio futuro.

Más noticias

Vox y la sombra de su financiación: los 13 millones enviados a la fundación de Abascal reavivan las denuncias internas sobre opacidad económica
Máquina del Fango

Vox y la sombra de su financiación: los 13 millones enviados a la fundación de Abascal reavivan las denuncias internas sobre opacidad económica

jueves, 25 junio 2026
Donald Trump arde en las hogueras de Cádiz: la tradición de los Juanillos vuelve a cargar contra el poder
Andalucía

Donald Trump arde en las hogueras de Cádiz: la tradición de los Juanillos vuelve a cargar contra el poder

miércoles, 24 junio 2026
Mediaset convierte a Aldama en estrella televisiva tras la decisión del Supremo
Máquina del Fango

Mediaset convierte a Aldama en estrella televisiva tras la decisión del Supremo

miércoles, 24 junio 2026

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas noticias

Grupos

Vinícius marca el ritmo, Cunha da continuidad y Brasil llega a octavos con una estructura cada vez más reconocible

viernes, 26 junio 2026
Andalucía

Córdoba acumula basura en las calles mientras Sadeco admite fallos en la recogida y la oposición exige responsabilidades

viernes, 26 junio 2026
Deportes

Cabo Verde va por el milagro y Arabia Saudí se juega la vida en Houston

viernes, 26 junio 2026
Deportes

España reta al orgullo herido de Uruguay con el liderato del Grupo H en juego

viernes, 26 junio 2026
Columnista

Nunca hubo tanta información y tan poco conocimiento

viernes, 26 junio 2026
Andalucía

Jaén reivindica el Orgullo como una defensa permanente de la igualdad: “Nadie debe vivir con miedo a ser quien es”

viernes, 26 junio 2026

RRSS Crónica de Andalucía

Aviso legal – Política de cookies – Contacto

Gestionar el Consentimiento de las Cookies
Utilizamos cookies para optimizar nuestro sitio web y nuestro servicio.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin una requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de su proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarlo.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en un sitio web o en varios sitios web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Mundial 2026
    • La Roja
    • Calendario
    • Grupos
    • Noticias
  • Andalucía
    • Ver todo
    • Almería
    • Málaga
    • Sevilla
    • Jaén
    • Granada
    • Córdoba
    • Cádiz
    • Huelva
  • Nacional
  • Internacional
  • Política
  • Economía
    • Ver todo
    • Agricultura
    • Empresa
    • Subvenciones
    • Industria Regional
    • Turismo
  • Sociedad
    • Ver todo
    • Educación
    • Sanidad
    • Medio Ambiente
    • Cuchareando
  • La Buena Vida
  • Deportes
  • Cultura
  • Opinión
    • Ver todo
    • Entrevistas
    • Cristales Rotos
    • Máquina del Fango
    • Columnas