La empresa municipal reconoce que algunos contenedores han quedado sin vaciar por la falta de vehículos operativos en plena ola de calor
La crisis de limpieza que atraviesa Córdoba ha dado un nuevo paso después de que Sadeco haya reconocido públicamente que ha dejado sin recoger residuos en determinados puntos de la ciudad debido a los problemas que arrastra su flota de camiones. La situación ha provocado numerosas quejas vecinales, imágenes de contenedores desbordados y un creciente enfrentamiento político en torno a la gestión del servicio municipal de recogida de basura.
El reconocimiento llega en un momento especialmente delicado. Córdoba afronta temperaturas extremas propias de una intensa ola de calor y numerosos vecinos denuncian acumulaciones de residuos junto a los contenedores en distintos barrios de la capital. Mientras tanto, desde el gobierno municipal del Partido Popular se insiste en que la situación es temporal y que quedará normalizada cuando entren en funcionamiento los nuevos vehículos adquiridos por la empresa pública.
Sadeco admite incidencias en el servicio
La empresa municipal de saneamiento ha reconocido la existencia de problemas derivados de la falta de camiones operativos, una circunstancia que ha obligado a modificar rutas y frecuencias habituales de recogida. Según ha explicado su presidente, Miguel Ruiz Madruga, la principal dificultad se concentra en los servicios nocturnos, donde la falta de vehículos ha tenido un impacto más notable.
Desde Sadeco aseguran que la basura continúa retirándose diariamente, aunque no siempre con los horarios y frecuencias habituales. La empresa sostiene que la situación se resolverá una vez que esté completada la incorporación de una nueva flota de vehículos prevista para las próximas semanas.
Sin embargo, las explicaciones no han servido para frenar el malestar ciudadano. Las redes sociales se han llenado de fotografías de contenedores saturados y bolsas acumuladas en distintas zonas de la ciudad, una imagen que contrasta con los mensajes institucionales sobre la normalidad del servicio.
La oposición denuncia un deterioro progresivo
Las críticas más contundentes han llegado desde la oposición municipal.
El grupo Hacemos Córdoba ha acusado al gobierno local de permitir un deterioro continuado de Sadeco durante los últimos años y considera que la situación actual es consecuencia directa de una falta de planificación e inversión. Según sus denuncias, la empresa municipal habría sufrido una importante reducción de personal y una pérdida de capacidad operativa que ahora se refleja en la calidad del servicio.
La formación de izquierdas sostiene que la acumulación de basura en plena ola de calor puede convertirse en un problema de salud pública y reclama medidas urgentes para reforzar tanto la plantilla como los medios materiales disponibles.
Además, recuerdan que los cordobeses han visto incrementarse la tasa de basura mientras el estado de limpieza de muchas calles no ha mejorado, una circunstancia que consideran especialmente grave.
El propio alcalde admite un «momento crítico»
Uno de los aspectos más llamativos de la polémica es que el propio alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha reconocido recientemente que la limpieza atraviesa un «momento crítico».
El regidor popular admitió que la recogida de residuos es actualmente una de las principales preocupaciones ciudadanas y una de las asignaturas pendientes de su gobierno. Aunque atribuyó el problema a averías y dificultades en la flota de camiones adquirida en años anteriores, también pidió disculpas a la ciudadanía por las incidencias registradas.
Las declaraciones contrastan con el discurso mantenido durante años por el gobierno municipal, que había presentado a Sadeco como uno de los servicios públicos mejor valorados de la ciudad.
Una situación que venía siendo denunciada
Los problemas actuales tampoco han surgido de forma repentina.
Representantes sindicales y trabajadores llevaban tiempo alertando de las dificultades operativas que sufría la empresa. Entre las denuncias aparecían referencias a la falta de camiones suficientes, jornadas prolongadas por la escasez de medios y dificultades para completar todos los servicios previstos.
Estas advertencias fueron ignoradas durante meses mientras el deterioro de la flota continuaba avanzando. Ahora, con la llegada del verano y el aumento de residuos generado por la actividad turística y el calor, las carencias han quedado al descubierto de forma mucho más visible.
El debate sobre los servicios públicos
La situación de Sadeco ha reabierto en Córdoba el debate sobre la gestión de los servicios públicos esenciales.
Para la oposición, el caso demuestra que los recortes de personal, la falta de inversión preventiva y la demora en la renovación de equipos terminan repercutiendo directamente en la calidad de vida de los ciudadanos. Desde el gobierno local, por el contrario, se insiste en que se trata de una incidencia puntual que quedará resuelta con la llegada de los nuevos vehículos.
Mientras continúan las explicaciones políticas, la realidad es que miles de cordobeses siguen encontrándose cada día con contenedores saturados y residuos acumulados en numerosos barrios de la ciudad. Una imagen poco compatible con la Córdoba que aspira a proyectarse como referente turístico, patrimonial y cultural del sur de Europa.



