La inversión alcanza los 12,6 millones de euros entre los planes de Confort Térmico y Bioclimatización para adaptar colegios e institutos a las altas temperaturas
Las altas temperaturas han dejado de ser una excepción para convertirse en una realidad cada vez más habitual en las aulas andaluzas. Ante este escenario, los centros educativos públicos de Granada han instalado ya 2.496 nuevos elementos de climatización gracias al Plan de Confort Térmico impulsado por la Junta de Andalucía, una actuación que busca mejorar las condiciones de aprendizaje y trabajo de miles de alumnos y docentes de la provincia.
La medida forma parte de una estrategia más amplia destinada a adaptar los edificios educativos a los efectos del cambio climático, un desafío que en los últimos años ha puesto sobre la mesa la necesidad de reforzar las infraestructuras de la enseñanza pública para garantizar espacios adecuados durante los periodos de calor extremo.
La delegada territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, María José Martín Gómez, presentó los resultados del plan durante una visita al IES Hispanidad de Santa Fe, donde destacó que las actuaciones ya alcanzan a 423 centros educativos públicos distribuidos en 137 municipios granadinos.
Aire acondicionado, ventilación y espacios de sombra
Las actuaciones desarrolladas abarcan distintas soluciones adaptadas a las necesidades específicas de cada centro.
La mayor parte de las inversiones se ha destinado a la instalación de sistemas de ventilación y aire acondicionado, que suman 1.785 equipos nuevos. A ello se añaden actuaciones destinadas a mejorar el aislamiento térmico de los edificios y a crear espacios más confortables tanto en interiores como en exteriores.
En concreto, los centros educativos han incorporado:
- 1.785 sistemas de ventilación y climatización.
- 116 ventanas y cerramientos para mejorar el aislamiento.
- 123 estructuras de sombreado exterior, entre toldos y porches.
- 304 radiadores.
- 132 árboles destinados a crear zonas verdes y sombras naturales.
Estas actuaciones responden a una demanda que desde hace años venían trasladando equipos directivos, profesorado y asociaciones de familias, especialmente en aquellos centros donde las elevadas temperaturas dificultaban el desarrollo normal de la actividad lectiva durante los meses más cálidos.
Una inversión pública de 5,9 millones de euros
El Plan de Confort Térmico ha movilizado una inversión de 5,9 millones de euros en la provincia de Granada.
Una de las particularidades del programa es que los fondos han sido transferidos directamente a los centros educativos para que cada equipo directivo pudiera decidir las actuaciones más adecuadas según las características de sus instalaciones.
Este modelo ha permitido agilizar los trabajos y adaptar las soluciones a la realidad de cada colegio o instituto, evitando fórmulas uniformes para situaciones muy diferentes.
La financiación media por centro ha rondado los 15.500 euros, aunque los centros de mayor tamaño han recibido cantidades que alcanzan los 60.000 euros.
La bioclimatización suma otros 6,7 millones
A estas actuaciones se une el Plan de Bioclimatización, que continúa desarrollándose en distintos centros educativos andaluces.
Este programa apuesta por sistemas de refrigeración adiabática y por la instalación de paneles solares fotovoltaicos, combinando la mejora del confort térmico con criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.
Actualmente se encuentra en ejecución una segunda fase que afecta a tres centros educativos granadinos y cuenta con una inversión superior a 1,2 millones de euros. A ello se suman otras 19 actuaciones ya finalizadas por valor de casi 5,4 millones, lo que eleva el presupuesto total del plan hasta los 6,7 millones de euros.
En conjunto, los dos programas permiten alcanzar una inversión global de 12,6 millones de euros destinada a mejorar las condiciones climáticas de los centros docentes públicos de la provincia.
Educación pública preparada para los nuevos desafíos climáticos
La climatización de las aulas se ha convertido en una cuestión cada vez más relevante dentro del debate educativo.
Las olas de calor registradas durante los últimos años han evidenciado la necesidad de adaptar los edificios escolares a unas condiciones climáticas que ya no responden a los patrones tradicionales. En este contexto, expertos educativos y sanitarios vienen advirtiendo de la importancia de garantizar espacios adecuados para el aprendizaje, especialmente entre la población infantil y adolescente.
La mejora de las infraestructuras escolares no solo tiene un impacto directo sobre el bienestar del alumnado y del profesorado, sino que también contribuye a reducir desigualdades entre territorios y a reforzar el papel de la escuela pública como espacio de igualdad de oportunidades.
Más de 400 centros beneficiados
Los fondos han llegado a colegios de Infantil y Primaria, institutos de Secundaria, centros de Formación Profesional, conservatorios de música y danza, residencias escolares, centros específicos de Educación Especial y escuelas infantiles dependientes de la Junta de Andalucía.
La amplitud del programa permite que las mejoras alcancen a miles de estudiantes repartidos por toda la provincia, desde grandes núcleos urbanos hasta pequeños municipios rurales.
Durante la presentación del balance, María José Martín defendió que este tipo de actuaciones representan una apuesta por una educación pública de mayor calidad.
«Un centro educativo confortable es un centro más justo», afirmó la delegada, quien subrayó que las mejoras contribuyen tanto al aprendizaje como a la sostenibilidad y a la cohesión territorial.
Con las actuaciones ya ejecutadas y las obras en marcha, Granada afronta el próximo curso con una red educativa mejor preparada para hacer frente a uno de los grandes retos del presente: garantizar que el derecho a la educación no dependa tampoco de la temperatura dentro de las aulas.



