El municipio sevillano de Sanlúcar la Mayor se prepara para vivir uno de los momentos más esperados del año.
A pocos días de su celebración, el recinto ferial comienza a transformarse y a llenarse de actividad, anunciando la inminente llegada de su feria.
El Real ya está en marcha. Tubos, lonas, camiones y estructuras de madera dibujan estos días el paisaje habitual de los preparativos, mientras el sonido de los trabajos de montaje confirma que la cuenta atrás ha comenzado. Las casetas empiezan a tomar forma y el alumbrado se dispone para brillar en la tradicional noche del pescaíto, uno de los momentos más emblemáticos de la fiesta.
Desde el Ayuntamiento, los distintos equipos municipales trabajan de manera coordinada para que todo esté listo. Las áreas de Mantenimiento, Servicios Sociales y Accesibilidad, bajo la dirección de Juan Salado, junto con el área de Cultura, Turismo, Comercio y Fiestas Mayores, encabezada por Eduardo Jacob Macías, ultiman los detalles con el objetivo de garantizar una feria segura, inclusiva y pensada para todos.

Mientras tanto, entre vecinos/as y visitantes ya se percibe el ambiente previo: socios organizando sus casetas, preparativos de última hora, elección de trajes de flamenca y planes que empiezan a tomar forma. También regresan las ganas de disfrutar de los tradicionales “cacharritos” y de compartir momentos en buena compañía.
Porque, como señalan muchos/as sanluqueños/as, la feria no comienza con el encendido del alumbrado, sino mucho antes, con cada estructura que se levanta y cada lona que se coloca.




