Nuevo frente judicial en torno al caso de Begoña Gómez. La defensa de la esposa del presidente del Gobierno ha presentado una queja formal ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) contra el juez Juan Carlos Peinado al considerar que se ha vulnerado el derecho de defensa después de conocer por los medios de comunicación la apertura de juicio oral y las medidas cautelares impuestas a su clienta antes de recibir una notificación oficial.
El abogado de Begoña Gómez, Antonio Camacho, sostiene que la actuación del magistrado constituye una «grave irregularidad procesal» incompatible con las garantías básicas de cualquier procedimiento judicial. Según denuncia, la defensa tuvo conocimiento del contenido del auto a través de las informaciones publicadas por los medios de comunicación, sin que previamente hubiera sido notificada formalmente por el juzgado.
La queja llega apenas unas horas después de que el juez Peinado acordara abrir juicio oral contra Gómez e imponerle medidas cautelares como la retirada de todos sus pasaportes, la prohibición de abandonar territorio nacional y la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado.
La defensa denuncia una vulneración del derecho fundamental de defensa
El núcleo de la reclamación presentada ante el CGPJ no se centra únicamente en el contenido de la resolución judicial, sino en la forma en la que se produjo su comunicación.
Antonio Camacho considera especialmente grave que una decisión de semejante trascendencia procesal fuera conocida públicamente antes de que la defensa pudiera acceder oficialmente a ella. A su juicio, esta circunstancia impide ejercer adecuadamente los mecanismos de recurso y contradicción previstos en el ordenamiento jurídico.
La defensa sostiene que en un Estado de Derecho las partes deben conocer formalmente las resoluciones judiciales antes de que estas trasciendan públicamente, especialmente cuando afectan a derechos fundamentales como la libertad de movimientos o la presunción de inocencia.
El CGPJ estudia también otras actuaciones del magistrado
La denuncia se produce en un momento especialmente delicado para el juez Juan Carlos Peinado.
El Consejo General del Poder Judicial mantiene abierta una reflexión interna sobre la posibilidad de iniciar actuaciones disciplinarias relacionadas con otras decisiones adoptadas recientemente por el magistrado en esta misma causa. Entre ellas figuran las referencias incluidas en el auto sobre una hipotética colaboración de los escoltas policiales de Begoña Gómez en una eventual fuga.
Estas afirmaciones provocaron una reacción sin precedentes de sindicatos policiales, del Ministerio del Interior y de la propia Dirección General de la Policía, que consideraron injustificadas las sospechas vertidas sobre los agentes encargados de la protección de la esposa del presidente del Gobierno.
La presidenta del CGPJ, Isabel Perelló, ha convocado reuniones extraordinarias para analizar si las actuaciones del magistrado pueden encajar en alguna infracción disciplinaria prevista en la Ley Orgánica del Poder Judicial.
Un procedimiento rodeado de controversia
La investigación sobre Begoña Gómez se ha convertido en uno de los procedimientos judiciales más controvertidos de los últimos años.
Desde el inicio de la instrucción, diversas resoluciones del juez Peinado han sido objeto de recursos y críticas por parte de la defensa, la Fiscalía y distintos sectores jurídicos. La causa ha generado además una intensa confrontación política entre el Gobierno y la oposición.
La apertura de juicio oral acordada esta semana ha elevado todavía más la tensión institucional. Mientras el Partido Popular considera que la decisión judicial demuestra la gravedad de los hechos investigados, el Ejecutivo y el PSOE denuncian una actuación que califican de desproporcionada y políticamente motivada.
El Gobierno endurece sus críticas
Las reacciones desde el entorno gubernamental no se han hecho esperar.
Diversos ministros y dirigentes socialistas han cuestionado abiertamente la actuación del magistrado. Desde La Moncloa se habla de una supuesta «persecución», mientras que la secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, llegó a definir la situación como un «juicio político» contra la esposa del presidente del Gobierno.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, también ha presentado una queja formal ante el CGPJ por las referencias del auto a los escoltas policiales, al considerar que dañan injustificadamente la imagen y profesionalidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Una batalla que ya no es solo judicial
La nueva denuncia de la defensa de Begoña Gómez confirma que el conflicto ha dejado de ser exclusivamente un procedimiento penal para convertirse también en una batalla institucional y política.
Mientras el CGPJ estudia tanto la queja presentada por la defensa como otras actuaciones recientes del magistrado, el caso continúa avanzando hacia una nueva fase procesal marcada por la polémica.
Desde una óptica progresista, la controversia vuelve a situar el foco sobre la necesidad de preservar las garantías procesales y la igualdad de trato ante la Justicia. El debate ya no gira únicamente en torno al fondo de las acusaciones, sino también sobre la forma en la que se desarrolla una investigación que ha generado un enorme impacto político y mediático desde sus inicios.



