Al menos doce municipios de la provincia de Almería no registraron ningún nacimiento durante el último año, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La cifra, confirmada a partir de los registros demográficos municipales, refleja el impacto creciente del envejecimiento poblacional y la falta de relevo generacional en el interior de la provincia.
Este fenómeno no responde a una circunstancia puntual, sino a una tendencia estructural: la ausencia de población en edad fértil en numerosos pueblos. “Sin jóvenes, no hay nacimientos”, resumen fuentes demográficas consultadas, que alertan de que la continuidad de estos núcleos rurales queda comprometida si no se revierte la dinámica.
Concentración de población y pérdida de menores
El problema contrasta con la realidad demográfica de las zonas más dinámicas de la provincia. Según datos recientes del censo, más de 120.000 menores de 14 años residen en Almería, pero más de la mitad se concentran en apenas tres municipios: la capital, El Ejido y Roquetas de Mar.
En paralelo, más de medio centenar de localidades cuentan con menos de 100 menores, una situación que anticipa el riesgo de desaparición de servicios básicos como colegios o actividades infantiles.
No obstante, la falta de nacimientos no es un fenómeno nuevo en la provincia. Ya en años anteriores, distintos informes basados en datos del INE señalaban que en torno al 20% de los municipios almerienses no registraban partos anuales, especialmente en comarcas del interior como Los Filabres o el Almanzora.
Algunas localidades, como Benitagla —considerado uno de los municipios menos poblados de Andalucía—, han sido catalogadas por la Junta como zonas de prioridad alta frente al desafío demográfico, debido a su acusado envejecimiento y pérdida de habitantes.
Respuesta institucional: incentivos y estrategias
Ante esta situación, las administraciones han comenzado a activar medidas para frenar la despoblación. La Diputación Provincial ha puesto en marcha iniciativas como ayudas directas por nacimiento o adopción en municipios de menos de 1.000 habitantes, dentro de programas de desarrollo territorial.
A nivel autonómico, la Junta de Andalucía mantiene en vigor estrategias específicas frente al reto demográfico que identifican a decenas de municipios almerienses como prioritarios por su riesgo de despoblación.
Un reto demográfico de largo alcance
Expertos en demografía advierten de que la ausencia de nacimientos es uno de los indicadores más críticos del declive rural. La combinación de envejecimiento, emigración juvenil y baja natalidad genera un círculo difícil de revertir, que ya afecta a amplias zonas del interior andaluz.
Sin medidas sostenidas en el tiempo —que incluyan empleo, servicios públicos y políticas de atracción de población—, muchos de estos municipios podrían enfrentarse a un escenario de desaparición progresiva en las próximas décadas.



