Miles de andaluces han salido a la calle este fin de semana en una movilización simultánea en las ocho capitales de la comunidad para reclamar mejoras urgentes en el sistema sanitario público y denunciar su progresivo deterioro.
Convocadas por la Coordinadora Andaluza de Mareas Blancas y respaldadas por sindicatos y colectivos sociales, las protestas se producen a pocas semanas de las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo.
Las concentraciones, que arrancaron en distintas ciudades como Sevilla, Málaga o Cádiz a partir del mediodía —con recorridos previamente fijados en cada capital—, se desarrollaron bajo lemas como “Negocio en sanidad, más mortalidad”, con los que los organizadores denuncian la creciente privatización del sistema sanitario andaluz y la pérdida de calidad asistencial.
Según datos de los convocantes, decenas de miles de personas participaron en las marchas, especialmente multitudinarias en Sevilla, donde se llegaron a reunir alrededor de 50.000 asistentes. Los manifestantes criticaron el aumento de las listas de espera, la falta de personal sanitario y el deterioro de la atención primaria, así como la derivación de pacientes hacia la sanidad privada.
La protesta tuvo carácter regional y se replicó en todas las provincias andaluzas. En ciudades como Málaga o Córdoba, miles de personas se sumaron también a las movilizaciones para exigir más inversión, refuerzo de plantillas y mejoras en infraestructuras sanitarias.
El malestar ciudadano se enmarca en un contexto de creciente preocupación por el estado del sistema sanitario. Diversos testimonios recogidos en los últimos meses apuntan a demoras prolongadas en citas médicas y a la saturación de servicios, especialmente en atención especializada. Asimismo, las críticas se dirigen sobre todo a la gestión actual del Gobierno andaluz del PP de Moreno Bonilla, en un debate que se ha convertido en eje central de la campaña electoral.

Desde la oposición, varios partidos han respaldado las protestas y han acusado al Ejecutivo autonómico de favorecer intereses privados, mientras que el Gobierno andaluz defiende su gestión y pide un análisis “más sereno” de la situación sanitaria.
En este contexto, las Mareas Blancas han planteado una batería de propuestas para revertir la situación, entre ellas un aumento sostenido de la financiación, la recuperación de recursos públicos y una mayor transparencia en la gestión. Las movilizaciones suponen, según los convocantes, un “toque de atención” ante lo que consideran un modelo sanitario en riesgo y un intento de situar la sanidad en el centro del debate político y social en Andalucía.



