Los socialistas acusan a Moreno Bonilla de “ausente e incompetente” mientras reclaman responsabilidades por la falta de prevención
La presión política sobre el Gobierno andaluz se intensifica. El PSOE ha solicitado a la Fiscalía que investigue la gestión de los incendios forestales en Andalucía, al tiempo que endurece su discurso contra el presidente de la Junta, Juanma Moreno, al que acusa de actuar con “ausencia” e “incompetencia” en momentos críticos.
La iniciativa socialista, adelantada en el Parlamento andaluz, se apoya en las dudas sobre la falta de inversión en prevención y en la gestión de los recursos públicos destinados a la protección del entorno natural. Pero en las últimas horas, el partido ha ido más allá, elevando el tono político y denunciando que el presidente andaluz ha permanecido “de vacaciones mientras Andalucía arde”, según recoge la formación en un comunicado oficial.
Millones sin ejecutar y prevención en entredicho
El núcleo de la denuncia socialista gira en torno a la no ejecución de fondos públicos destinados a la prevención de incendios, una cuestión que consideran clave para entender la magnitud de los fuegos registrados.
Según el PSOE, la Junta habría dejado sin invertir cerca de 350 millones de euros en políticas forestales, una cifra que, de confirmarse, situaría la responsabilidad en la planificación y no únicamente en las condiciones climáticas.
Para los socialistas, estos datos reflejan un modelo de gestión que prioriza otros ámbitos frente a la protección del territorio. En un contexto de emergencia climática, sostienen, la prevención no puede ser secundaria, sino un eje central de la acción política.
“Un presidente ausente en los momentos clave”
El endurecimiento del discurso del PSOE-A ha quedado reflejado en sus últimas declaraciones públicas. La formación acusa a Moreno Bonilla de no haber estado a la altura durante los episodios más graves de incendios, reprochándole su falta de liderazgo político en situaciones de emergencia.
En esa línea, los socialistas insisten en que la ausencia de comparecencias y la falta de respuestas claras ante la ciudadanía evidencian una gestión deficiente. No se trata solo, argumentan, de decisiones técnicas, sino de una cuestión de responsabilidad institucional.
Las críticas no son nuevas. Desde el PSOE andaluz se viene señalando desde hace tiempo que el presidente de la Junta muestra una actitud “ausente e incompetente” en distintos ámbitos de gestión, especialmente en momentos de crisis.
La Fiscalía, siguiente paso en la ofensiva política
La petición a la Fiscalía marca un punto de inflexión en la estrategia socialista. Más allá del debate parlamentario, el PSOE busca ahora que se analice si la actuación del Ejecutivo autonómico podría haber incurrido en responsabilidades que trasciendan lo político.
El objetivo, según defienden, es esclarecer si la falta de ejecución presupuestaria y las decisiones adoptadas en materia de prevención pueden tener consecuencias jurídicas, especialmente si han contribuido a agravar los daños causados por los incendios.
Un contexto de creciente tensión política
Este nuevo episodio se enmarca en un clima político cada vez más tenso en Andalucía, donde la gestión de los servicios públicos y del territorio se ha convertido en uno de los principales ejes de confrontación.
En las últimas semanas, las críticas a la Junta no se han limitado al ámbito medioambiental. La sanidad pública, la dependencia o la planificación territorial han sido también objeto de debate, en un contexto preelectoral donde la gestión del Gobierno autonómico está bajo escrutinio constante.
Para la oposición, el caso de los incendios simboliza un problema estructural: la falta de planificación a largo plazo y la utilización de los recursos públicos sin una estrategia clara de prevención.
La ofensiva del PSOE contra el Gobierno andaluz sitúa la gestión de los incendios en el centro del debate político. Más allá de la confrontación partidista, el caso plantea una cuestión de fondo: hasta qué punto la falta de prevención puede convertirse en una responsabilidad institucional cuando están en juego vidas, patrimonio natural y recursos públicos. En un escenario cada vez más marcado por el cambio climático, la gestión política ya no se mide solo en reacción, sino en anticipación.



